viernes, 27 de septiembre de 2013

EL GRUPO



Ayer por la tarde fue el primer día en el que fui al Centro de Salud, ha inyectarme el Metrotexato, el que no sepa que es, en términos coloquiales es un poco de quimioterapia semanal que nos ponen a algunos pacientes de enfermedades Autoinmunes, que descubrieron por casualidad, que disminuye el tamaño de los tumores y a nosotros, nos disminuye la inflamación. Hasta ahora llevo dos semanas que me los pinchaban sola para ver si me sentaba mal, como no ha sido así, afortunadamente, ahora ya voy con el grupo.

Son medicamentos con muchos controles, radiactivos, y que nos dejan sin defensas, entre otras cosas, pero tenemos que recurrir a ellos cuando otras medicinas no nos hacen efecto, o estamos seriamente afectados.

Yo era la “nueva”, todo el grupo se conocía, me senté y enseguida, con muchas ganas, me empezaron a preguntar, que enfermedad tenía, qué tomaba, cuanto tiempo me lo habían mandado, y ellas porque del grupo de unas 25 personas, solo dos eran hombres, me contaban a su vez, un poco deprisa su evolución, su enfermedad, sus miedos, y como nos encontramos las 24 horas siguientes a estar inyectados, y demás.

Se preocupan si no ven llegar a alguien y dicen de llamarla o si no saben su teléfono, vi miedo en sus ojos, igual le ha sentado mal y ya no le pinchan...decían bajando la voz.

Hasta que una de ellas, de las más mayores, y digo muchos más de 70 años, porque la mayoría era de lo que se dice mediana edad y una chica de 29 años, que ha resultado vecina mía, pero en una comunidad tan grande, no nos conocíamos, dijo: oye ya vale de hablar de males, ahora nos esperan unas horas duras, que cada una pasaremos como podamos...así que vamos a hablar de lo que vais a hacer el día del Pilar!!!!!!!, yo me voy a la plaza del Pilar y he dicho que bailaría, aunque solo sea un pequeño golpe de cadera y dos pasos!!!!!!y me mira a mi y me dice: el año pasado ese mismo día, llevaba pañales porque no podía ni ir al baño, no te parece que este año, aún coja, no tengo que ir a bailar?

Por supuesto, hará muy bien, le dije: el año pasado yo ande ese día mi querida ciudad, pero este año, no creo que pueda salir más de dos calles más lejos de la que vivo, así que si pudiera, haría igual que usted!!!!

Enseguida me dijo: llamame de tu, y ahora nosotras tres nos vamos a tomarnos un café, quieres acompañarnos? Les dí las gracias pero les dije, que aún no puedo casi caminar, y tienen que llevarme con coche a todos los sitios. Y ella volvió a decirme con decisión: cuando puedas venir aquí, andando, vendremos juntas y charraremos y nos tomaremos un café, que la vida son cuatro días y si nos han tocado jodidos, pues adelante con ellos!!!!

Miedos tenemos todos, aunque no lo digamos, pero todos, y estoy segura que hablo en nombre de todos, tenemos más miedo, no ya al dolor, si no a la dependencia, y ahora que nos sentimos un poco menos dependientes, aprovechamos. Los demás decían que sí, y asentían con la cabeza.


Cuando me tocó mi turno, y vieron que necesitaba ayuda para levantarme de la silla, un montón de brazos, muchos, se acercaron para ayudarme. Les dí las gracias, y nos despedimos hasta el próximo jueves, que volverán a meternos en nuestras venas, algo que nos ayudará a seguir adelante, cada vez un poco mejor, esa es la esperanza de todos los que estábamos allí.

Siempre la Vida te da lecciones, en este caso, la unidad de un pequeño grupo de personas enfermas, muy preocupadas unas de otras y dispuestas a vivir todo lo que puedan de la mejor manera posible, aunque para ello, arriesguemos nuestra propia vida. Solo nos queda confiar, como dijo alguien que sigan controlándonos, mucho y que cada prueba siga saliendo bien.

domingo, 8 de septiembre de 2013

EL MIEDO


Llevar una vida enferma no significa que te acostumbres a la enfermedad, es que no sabemos como es vivir sin estar enfermo que es muy distinto.

Hay enfermedades que son muy complicadas y más que en otras son individuales como las inmunólogicas, cada organismo funciona de una manera diferente a la medicación que necesitamos para vivir.

Hay muchos enfermos que les va estupendamente, con mínimas contraindicaciones, ya que son medicamentos agresivos, mucho, y a otros como fue mi caso, casi me mata literalmente.

Durante unos años, cuando mis hijos eran pequeños y estaba sola criandolos y quería verlos hacerse mayores, me sometí a cinco tratamientos experimentales, con miedo, con mucho miedo pero con la ilusión de que uno de ellos me quitara estos terribles dolores y pudiera hacer una vida que no se reduciera a mi casa y mi sofá...quería salir con ellos, que ellos salieran a todos los sitios a los que van los niños, y así fue, tomé de todo, con control del médico, y fueron pasando los años y a mi me fueron pasando factura todas las medicaciones que mi maltrecho cuerpo había recibido, hasta el punto de estar grave, muy grave y tener que dejar casi todo, bajo mínimos, para “recuperarme”.

Ahora han pasado siete años sin tomar lo que llaman modificadores de la enfermedad. Solo tomo antiinflamatorios y analgésicos, los primeros han hecho que mis riñones empiecen a fallar....y no tomar medicación que frene mi AR, porque solo la frena, no la cura, han convertido los últimos siete meses en un continuo dolor, me duele hasta el respirar, sé que los que me leáis y sepáis de que hablo, sentiréis el dolor, los que no, quizá podéis imaginarlo.

Llevo casi cuatro meses, en los que necesito ayuda para vestirme, para levantarme de la cama, para levantarme del sillón, ir al baño...el dolor no me “apura” porque es mi eterno acompañante, siempre esta conmigo, es lo último que siento al dormir y lo que me despierta, pero la dependencia se me esta haciendo terriblemente cuesta arriba.

Mis hijos se han hecho mayores, mi madre es una persona dependiente, que sufre cuando me ve como una marioneta, que si no me “tiran” de los hilos, no me levanto.

Es verdad que tengo unos brazos que me levantan, pero voy agachada como una anciana, caminando como un bebé cuando empieza a dar sus primeros pasos, y veo el andador de mi madre y le huyo. Preparo la comida sentada en una silla, y cuando salgo a la mesa ni hambre tengo, solo quiero tomar la otra dosis y tirarme porque sentarme no puedo en el sofá, y esperar que pasen las horas, los días, las semanas...el tiempo, y que ceda el dolor pero no sucede.

Estoy con un “brote” desde hace meses, algo que me asusta es que no responda bien, por primera vez a la Cortisona, un primer aviso...


Cuando dejé los tratamientos Biológicos, los que no sabéis que son, son modificadores tumorales, parecidos a la quimioterapia, te dejan sin defensas, para que tu propio cuerpo no tenga “fuerza” para atacarte a ti mismo que es lo que ocurre con la AR, pero le abres la puerta a cualquier pequeña infección que te cause la muerte, como bien firmas en el papel antes de inyectarte en tus venas la medicación. Mi médico especialista me dijo que volvería cuando estuviera en una silla de ruedas, le contesté que cuando fuera en una silla de ruedas se los pediría.

El día 23 de septiembre tengo por fin hora con el especialista, es nuevo, el mio, se ha jubilado y se los voy a pedir. Ahora la crisis no sé si me dejará llegar a esas medicaciones que son carisimas. Hay un tiempo de “seguridad” que son cinco años, pasado ese tiempo no hay estudios...Lo mismo ocurrió con la primera mediación que tomé durante casi 20 años...

Tengo miedo, si dijera otra cosa mentiría, pero alguien enfermo de AR me dijo un día que lo que viviera quería vivirlo bien, porque esto no es Vida.

Mi hija me dice que me tengo que cuidar que ella quiere tenerme a su lado, pero poco puedo hacerle cuando paso el tiempo tirada en la cama o en el sofá, cuando salir a la compra del pan y el periódico es un odisea para mí.

Si me ponen la medicación, sé que empezará un periodo de miedo, mucho miedo, de dejar de ir a sitios cerrados, de no tener contacto con gente por miedo a que “me peguen” algo, no poder ir a los Hospitales, ni Centro de Salud, exclusivamente el tiempo mínimo y siempre con mascarilla.

Tendrán que vacunarme de diversas cosas y someterme a exhaustivos controles muy seguidos.


Ahora ya no recuerdo el tiempo en el que falsamente creía que estaba curada, la medicación me quitó el dolor y empecé a caminar y a sentirme libre de este peso que viene conmigo como una amiga invisible pero siempre permanente, que se llama Artritis Reumatóide, ahora se ve en ms deformaciones, pero es mucho más que eso, es algo que no deja que me mueva, que hace que desde mis ojos a mis pies, tenga que “pedirle” permiso para moverlos.

Mucho lo he pensado, estos meses han sido muy duros, y estoy decidida, voy a volver a ponérmelos si la crisis no lo impide, lo que me puede pasar es incierto pero la realidad es que así no puedo seguir viviendo.

Así que con mucho, mucho miedo, me pincharé la medicación y esperaré que no me mate, que frene la AR, que me dé un respiro y pueda disfrutar un poco de la Vida, sin dolor y sobre todo sin dependencia, haciendo cosas que no hago porque no quiero pedírselas a los demás. Por eso mi vida se reduce a un piso, a unas manzanas de mi barrio, a mis queridas lecturas, y a esta ventana. Todo seguirá igual, pero sin tanto dolor, la Vida sin dolor se ve de otro color, y yo hace mucho tiempo que no tengo color en la mía.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

EL VERANO HA PASADO



Acabo de oír el tiempo y dicen que mañana se acaba el verano, como tal,luego siempre tendremos días de esos que vienen como un regalo.

Ha sido un verano atípico, en junio hizo frió, en julio un calor agobiante y en Agosto, un calor soportable, con mañanas y noches frescas. Al menos donde yo vivo
Ha sido un verano de ciudad, no hemos salido de ella, salvo un día a Albarracín, ir y venir, nada.

Soy una mujer sin pueblo, nacida en la ciudad y de generaciones de ambas partes de la familia, de la ciudad, ya os dije un día en otra entrada que cuando era pequeña, mis compañeras de clase siempre hablaban de sus pueblos, de sus veranos allí y les sorprendía que yo no tuviera pueblo.

Luego durante muchos años he vivido en pueblos, durante más de treinta años, y ahora vivo otra vez en la ciudad que me vio nacer. Me gustan los veranos aquí, cuando la gente marcha, cuando puedes caminar por la ciudad prácticamente como si fuera tuya, me fijo en las ventanas de enfrente, no hay luz, no están, han salido... el piso esta tranquilo, el ascensor esta casi siempre disponible, tiene sus ventajas vivir en verano en la ciudad. Al menos yo distingo perfectamente ese tiempo en el que me siento mucho más “sola” que normalmente.

Hay una plaza cerca de casa en la que prácticamente no puedes sentarte, en cambio estos días pasado era nuestra, casi solitarios los bancos, nos llamaban para que los ocupáramos.

Ha sido un verano muy difícil para mi, por una caída, y me he podido mover muy poco, pero un día fuimos al cine y a un lugar del casco antiguo que nos gusta por sus quesos, lo mismo, casi para nosotros solos, un privilegio.

Hoy después de muchos días sin caminar tanto, he vuelto al paseo y las hojas de los arboles, ya andaban por el suelo, empiezan a desnudarse, para acabar desnudos y resistir el invierno, para brotar nuevamente en primavera, el ciclo de la Vida.

La ciudad poco a poco empieza a llenarse, veo como las ventanas van abriéndose, las luces vuelven a acompañar la noche, los coches ocupan las calles, las plazas vuelven poco a poco a llenarse de niños que no han empezado las clases y de abuelos que han vuelto de sus pueblos, y salen a charrar por las mañanas y las tardes.

Pero aún hay un ritmo cadencioso en el ambiente, desgraciadamente, cada vez ves más gente joven, en la calle, sin trabajo, y las clases no han empezado, así que la gente sigue relajada en sus horarios, cuando volvemos del paseo con Ibón, ya de noche, las terrazas están con gente y los bancos ocupados, es como si nos resistiéramos a volver a casa, como si aprovecháramos estos días, los últimos del verano para seguir en la calle, quizá pensando en el invierno, en lo largo que es...

El otoño suele ser estupendo en esta mi ciudad, llega Octubre y no hace frío, este año, con lo “raro” que anda el tiempo no sé como discurrirá, pero no obstante los días se acortan y las noches se alargan y eso hace que los ritmos de las salidas cambien, iremos viendo día a día lo que la Vida nos depare y seguiremos aprovechando al máximo la sensación de salir a la calle, de caminar y de sentir el viento en el rostro, las caras de las personas con las que me cruzo, los perritos con los que nos paramos, las pequeñas conversaciones con sus dueños, y como poco a poco el verano llega a su fin.

domingo, 18 de agosto de 2013

LAS FOTOGRAFIAS



Hace tiempo que quería hablar de este tema y hoy han surgido en el patio comentarios respecto a tenerlas, quitarlas, cada uno piensa de una forma, todas valen.

En mi vida ha habido dos grandes cambios respecto a las fotografías.

Cuando tuve mi propia casa, puse las fotografías que más me gustaban de mi niñez, sola, con mis padres, con mi padre, las de mi boda. Y en un mueble, aparte, las de mis abuelos, bisabuelos, junto con la familia de mi marido, entonces. Era como una misma familia, la que empezábamos...

Cuando venía alguien a casa siempre decía: cuanto te gustan las fotos!!!

Así es, luego nació mi hijo, y ya imaginaros, fotos del niño, casi diarias, algunas las colocaba, las iba cambiando, otras siempre han estado y están en su habitación, desde el momento que las revelamos, antes era un proceso más largo y caro.

Luego se fueron llenando albunes de fotos, viajes, vacaciones, fiestas familiares, días de colegio, un momento, una ropa, una mirada, cualquier cosa me motivaba a hacer una fotografía. Y muchas de ellas, fueron colocadas en nuestras sucesivas casas.

Luego nació la niña, lo mismo, pero menos, los hijos primeros se llevan cosas que los demás no lo hacen...pero también, muchas, muchísimas.

Fueron llenando rincones, casas de los abuelos, la casa que compramos en un bello lugar y restauramos. Y seguimos viendo a través de las fotografías, la vida, los niños creciendo, los abuelos haciéndose mayores, los amigos, todo.

Las fotografías son instantes de vida.

Hay un antes y un después en esa época de fotografías, en las que no se veían mis deformaciones, tenía las manos, preciosas, los dedos largos, y cuando miraba una fotografía pensaba: aquí aún no se me habían deformado, las manos, las rodillas, aquí no me dolía, aquí aún podía viajar, aquí aún caminaba varias horas para ver un museo o un lago. Y me iba haciendo daño e iba dejando de hacerme fotos.

Y luego llegó el divorcio. Y entonces, quité las fotografías en las que estábamos como la familia feliz que yo creí durante muchos años que eramos. Dejé las de los niños, pero las que estábamos nosotros, desaparecieron. Fueron a unas cajas, son de mis hijos, ellos decidirán si las ponen o las guardan o las miran. Al principio me dolía y mucho mirarlas, luego el dolor dejo paso a la decepción y nunca más las he vuelto a ver. En casa de mis padres, les pedí que las quitaran y en la casa del pueblo, a la que tan unido se siente mi hijo, allí están las fotos de abuelos, bisabuelos, las de los dos, porque son la familia de mis hijos, se han hecho copias para si un día mi hija quiere tenerlas.

No sé si me enteráis, pero es como el final de algo, fue el fin de la familia como la conocíamos, y no podían seguir esas fotografiás acompañándonos.

Luego conocí a Antonio, al cual no le gusta salir en las fotos, aunque le gustan hacerlas, y no tenemos ninguna juntos, solo tenemos una en nuestra habitación, un lugar íntimo, solo nuestro.

Luego ha habido otra situación que ha marcado mi relación con las fotografías. El fallecimiento de mi padre y venir a vivir a su casa. Mi madre lloraba y yo no podía mirar las fotos, así que también duermen en una caja, algún día puede que alguna vuelva a salir, pero por ahora no puedo mirarlas, sin sentir que mis ojos se llenan de lagrimas.

Ahora los chicos con las cámaras digitales, ya no “toco” ninguna foto. Se guardan en carpetas en el ordenador...

En casa, en Zaragoza, solo en la habitación de mi hija, hay fotografías, ella eligió las que le gustan y ha hecho un collage, no le he dicho nada ha puesto las que ha querido, en ninguna esta su padre, si lo hubiera hecho tampoco le hubiera dicho nada, es su espacio, su decisión, su elección.

No obstante hay muchas tardes de verano que me voy a leer a su cuarto cuando ella no esta, es más fresco y trato de que mi mirada no vaya a ese espacio donde hay tanta alegría en cada instantánea.

Esa es mi relación con las fotografías, un antes y un después marcado por la Vida.

Mi hija me dice que un día me traerá montones de cajas que hay en La Almunia, de fotografías, sin ordenar, será difícil hacerlo, pero si las trae las ordenaré y se las guardaré para ellos, para que algún día sus hijos conozcan momentos y lugares en los que hemos sido tremendamente felices y desgraciados, como la Vida misma.

jueves, 8 de agosto de 2013

UNA BUENA PERSONA




Hace un rato estaba hablando con una persona que la vida a vapuleado por todos los lados...y la Justicia le ha dado “la puntilla”.

La mala praxis de un carísimo abogado lo ha llevado casi a la ruina, todo por el coraje y la rabia de una ex mujer vengativa y mala.

Algunos pensareis que son muchos y muy malos adjetivos, pues me quedo corta, conociendo como conozco a esta persona.

Ha intentado razonar, darle a ella, más de lo que le pertenecía por Ley, pero ella quería más.

Y muchas veces los que imparten Justicia, se han “equivocado” pensando que la mujer era la parte débil, la que salia perjudicada y directamente han sentenciado al hombre sin pararse a pensar que en todos los casos no es así.

Esta persona me decía al final de la conversación que le gustaría que ese primer abogado que lo ha llevado a la ruina económica, y le ha generado, disgustos, problemas familiares, angustias, nervios, noches sin dormir, y miedo, sigue con miedo de que le quiten lo que le queda, la casa en la que vive, que es “solo” suya, pero la amenaza de un embargo planea sobre ella.
 
Como os digo me decía que le gustaría encontrarse en una situación que ese abogado dependiera de él, es un sueño, porque no ocurrirá, pero que le encantaría que lo necesitara...

Y yo le he dicho que no pasaría nada, que lo ayudaría como hace siempre con todos, aún a costa de lo que sea, siempre es él el último, con ese abogado pasaría igual, porque él a diferencia del susodicho profesional, es una buena persona, que por mucho que la Vida le ha dado, no devuelve los golpes, por lo tanto seguiría siendo lo que es, una persona con un buen corazón, de las mejores personas que he conocido.

UNA BUENA PERSONA.

viernes, 19 de julio de 2013

LA DESESPERACION...

 

Esta es la palabra que lleva a muchas personas a cometer actos que nunca pensaría que fuera capaz de hacer, no es que lo este justificando es que cuando ves el proceso desde dentro, desde el origen, las cosas cambian, y te preguntas, ¿Que puede hacer ahora este hombre?

Los abogados, son tremendamente corporativos. Y nunca reconocerán que uno de los suyos, ha cometido un error, y por culpa de ese error, tiene que pagar un hombre inocente, eso, señores abogados se llama INJUSTICIA.

En una pequeña ciudad donde todos se conocen, donde abogados, jueces y procuradores, toman café y vermú en buena compañía, pongo en duda que ejerzan libremente el ejercicio de la JUSTICIA.

Cuando tienes que pedir JUSTICIA GRATUITA, te la niegan, para no iniciar un proceso contra uno de los suyos...dicen que es INSOSTENIBLE...

Cuando el abogado que te ha sido designado le dices que si te representará pagando le su minuta, te dice que contra un compañero...no.

¿Que te queda por hacer?

Solo tienes DESESPERACION.

Si pudieras explicarle al JUEZ, pero en este País, los jueces son intocables, de no ser que seas un banquero, político, corrupto, sigo?

El Decano del propio colegio de Abogados reconoció un error en la forma del proceso, pero lo dijo, pero no lo firmó, ni lo hará.

¿QUE CLASE DE JUSTICIA ES ESTA? ¿QUE TIENE QUE HACER UN HOMBRE DESESPERADO?

jueves, 4 de julio de 2013

LA DEPENDENCIA O LA MUERTE



"La gente tiene más temor a la muerte que al dolor. Es extraño que ellos teman a la muerte. La vida duele mucho más que la muerte. Cuando la muerte llega, el dolor termina."
JIM MORRISON

Ayer puse esta frase en el muro y todos los comentarios que tuvo fueron a no temer la partida, como dijo Maryté, si no al sufrimiento, que también, si no sobre todo a la dependencia.

Esta tarde hemos hablado las dos y lo hemos comentado, experiencias de nuestros padres, mi abuela, amigas que les ha pasado con sus padres también, parejas que les sorprende la dependencia, sin tener “la edad”...tantos y tantos casos como personas somos.

Mi abuela paterna tenía más de 90 años cuando falleció, toda su vida había sido muy independiente y le tenia pánico a la dependencia, solo le pedía a Dios, era muy creyente, que no la dejara pasar por eso, se lo concedió, vivió unos pocos días en el hospital y se fue sin sufrir, sin depender.

Mis hijos lloraban al abuelo paterno cuando se fue, y yo para no ya consolarlos, si no porque estaba completamente convencida de ello, les decía que él no hubiera querido vivir así, como fueron sus últimos meses, estoy completamente convencida que el día que íbamos los dos solos en la ambulancia, yo cogiéndole la mano y él sin poder moverse y sin poder hablar, con sus ojos, me decía que no quería...si hubiera podido elegir, hubiera cerrado los ojos, y se abría ido.

Mi madre llora a mi padre, yo añoro a mi padre, pero él se fue mucho antes de que nos dejara físicamente....ya no estaba, no tenia recuerdos, era una sombra de lo que había sido...así duele menos, quiero creer que duele menos, aunque el dolor sea infinito.

Una amiga me decía no hace mucho que su padre falleció de repente, y fue muy doloroso, estaba muy bien, y el dolor fue terrible, pero luego vio la agonía de años de su madre, y decía que “mejor” la muerte de su padre que la de su madre.

Es un tema del que no hablamos, es tan seguro como que estamos vivos, pero lo esquivamos, como si no fuera con nosotros...

Ahora cada vez hay más gente que prepara sus funerales, como los quieren. Los cuentan, los escriben, dicen donde quieren estar, como quieren que sea. Y no precisamente gente mayor.

No nos enseñan a morir, sin entrar en temas religiosos ya que puede herir a personas con creencias muy respetables, recuerdo con enorme cariño y a la persona más convencida de que había una Vida más allá de la muerte, tenía más de 80 años y añoraba tanto a su marido que se confesaba casi todos los días, porque decía que quería irse, porque sabia que él, su amado la estaría esperando, y que solo quería estar con él. Pero a la vez tenía cargo de conciencia de desear la muerte. Nunca me dio tristeza su partida, la sentí por lo que significaba para mi pero sé que ella si tuvo conciencia, fue feliz en el último instante de su Vida.

El tema de la eutanasia, tan debatido, el testamento vital, la libertad a morir cuando uno quiera y como quiera, sería un derecho solo a ejercer por el que lo esta sufriendo. Solo a él le corresponde decir me quiero ir YA.

Hay una clínica en Suiza, leí un reportaje, en el que la gente va a hacer su último viaje, solos, con su familia, en la intimidad, con todo el respeto que se merece, pero solo unos pocos pueden pagarlo.

Muchos otros tienen que recurrir a los Tribunales, que les niegan el derecho a irse con dignidad ya que no pueden vivir con ella.

Morir solo en una fría habitación de Hospital...terrible. Me desperté en la madrugada, sobresaltada, y 10 minutos después recibí una llamada del hospital, no me dijeron nada más que fuera...mi padre ya había partido, quiero creer, que él se acordó de mi en el último momento.


Depender, la dependencia, nos causa tanto miedo...

Hablo con mucha gente que vive con dolor, y el dolor, de no ser que afecte tanto como para producirte una gran depresión no te quita las ganas de vivir, siempre encuentras un motivo, algo para seguir.

Pero la dependencia es otra cosa. Cuando sientes que no puedes ir al baño...que no puedes vestirte, que no puedes caminar, que si no te preparan la comida, no comes...y tu cabeza esta bien, es tu cuerpo quién no responde...y no vas a mejorar si no a empeorar, pienso que la Ley tendría que acoger el deseo de no seguir.

Y como todo, respetar a quién por creencias no quiera irse con “ayuda”, si no esperar a lo que su Dios haya dispuesto para él, pero no obligar a los demás a seguir con su terrible existencia.

Una muestra de amor, la más grande que puede tener una pareja es que ayude a su amor a partir...con un gran dolor pero con la serenidad suficiente como para acabar con su sufrimiento.

Pero se arriesga a tener cárcel a que lo llamen asesino, cuando ha sido la persona menos egoísta, ha ayudado a partir a su amor, quedándose solo pero sabiendo que le ha demostrado a su pareja cuanto la quería, tanto tanto como para que no sufriera más.

Hemos visto gente que pide durante años a los Tribunales que desconecten las máquinas que tienen con vida a sus seres queridos, cuanto dolor y cuanta coherencia hay en esas peticiones.

Pero tenia que ser todo más íntimo, menos expuesto, estar en tu casa, con quién tu decidas, dormirte y no despertar, se acabó, el viaje ha terminado.

Esto no es una apologia de nada es un pensamiento de una persona que le tiene pavor a la dependencia y la siente a días en su propio cuerpo. Y sabe que va a más, y si un día esta sola y no tiene ni manos ni brazos que la ayuden? Y tampoco quiere hipotecar la vida de su familia...

Todo es tremendamente respetable, pero creo que ha quedado claro que preferimos irnos sin sufrir que quedarnos y ser una sombra de lo que fuimos...

Anoche precisamente vimos una película que habla de la muerte, de una forma diferente, es curioso, el día que puse esta frase, por la noche vimos la película. Acabas por perder el miedo a morir, tienes más miedo a perder a tus seres queridos. Eso es la Vida.
 

PREMONICIÓN.  (Sinopsis)

A los ocho años, Nathan tuvo una experiencia cercana a la muerte intentando salvar a una niña, pero, una vez declarado muerto, inexplicablemente volvió a la vida. Veinte años después, Nathan es un brillante abogado en Nueva York, herido tras un doloroso divorcio, que se refugia en su trabajo, lejos de su ex mujer Claire y la hija de ambos. Es en ese momento cuando el misterioso doctor Kay entra en su vida, afirmando que puede prever cuándo las personas van a morir y ayudarlas a poner sus vidas en orden antes de que sea demasiado tarde. Con los pilares de su vida desmoronados por la revelación de Kay, Nathan descubre el motivo de su vuelta a la vida.Dirigida y coescrita por el francés Guilles Bourdos, "Premonición (Afterwards)" está basada en la novela "Y después...", de Guillaume Musso. Protagonizan la película John Malkovich como el doctor Kay, Romain Duris como Nathan y Evangeline Lilly como su ex esposa Claire






También os pongo unas frases de Cortázar, muy alegóricas a la Vida y a la Muerte.


"Más allá de los cincuenta años empezamos a morirnos poco a poco en otras muertes. Los grandes magos, los chamanes de la juventud parten sucesivamente. A veces ya no pensábamos tanto en ellos, se habían quedado atrás en la historia; other voices, other rooms nos reclamaban. De alguna manera estaban siempre allí, pero como los cuadros que ya no se miran como al principio, los poemas que sólo perfuma...n vagamente la memoria.
Entonces -cada cual tendrá sus sombras queridas, sus grandes intercesores- llega el día en que el primero de ellos invade horriblemente los diarios y la radio. Tal vez tardaremos en darnos cuenta de que también nuestra muerte ha empezado ese día; yo sí lo supe la noche en que en mitad de una cena alguien aludió indiferente a una noticia de la televisión, en Milly-la-Forêt acababa de morir Jean Cocteau, un pedazo de mí también caía muerto sobre los manteles, entre las frases convencionales.
Los otros han ido siguiendo, siempre del mismo modo, Louis Armstrong, Pablo Picasso, Stravinski, Duke Ellington, y anoche, mientras yo tosía en un hospital de La Habana, anoche en una voz de amigo que me traía hasta la cama el rumor del mundo de afuera, Charles Chaplin. Saldré de este hospital. Saldré curado, eso es seguro, pero por sexta vez un poco menos vivo".

De "Un tal Lucas", Julio Cortázar.