jueves, 26 de diciembre de 2013

CUANDO TERMINA EL AÑO




No sé que pasa en estas fechas que parece que hagamos un repaso de lo que ha sucedido en el año que esta a punto de terminar y vemos lo que ha pasado, lo que no, lo que esperábamos, lo que no ha sucedido, lo que sí, todo, con la ventaja de que el tiempo nos permite “ver” lo pasado.

Nunca me hago propósitos de año Nuevo, he aprendido a vivir al día, es lo que tenemos, no puedo pensar en planificar nada y no lo hago.

Este año que esta a punto de acabar, en el aspecto de los derechos que hemos perdido, ha sido desastroso. No quiero citarlo, no es un discurso político, es un clamor popular, que cada vez tenemos menos de todo y peor calidad de servicios esenciales.

Los crónicos hemos sufrido lo indecible, en mi caso, un inexistente control, que me ha llevado al estado en el que me encuentro. Solo espero que a partir de ahora, vean en el Servicio que no a todos los enfermos nos pueden ni nos deben tratar igual que no es lo mismo Artrosis que Artritis y más cosas que no debo de decirle al médico especialista, que se supone que él las sabe, aunque en mi caso, hasta ahora, no lo ha cumplido, pero él se exime de responsabilidad alegando que el sistema ha cambiado...

Los hijos siguen sin trabajo, manteniendo las esperanzas, porque si se quedan sin eso, perderán todo. Siguen saliendo a la calle a reclamar lo que por derecho les corresponde, no sabemos si en el próximo año nos meterán a alguno de nuestros hijos en la cárcel por hacerlo, como ahora va a estar prohibido casi todo...

Durante este año en mi querido patio, sin el cual mi vida sería tan diferente, se ha ido gente, por decisión propia, otra, la menos, porque lo he decidido yo, y he encontrado a nuevas gentes de lugares diferentes que es de lo mejor que me ha pasado en el año, gracias a todos vosotros por hacer mis días mucho más llevaderos.
 

Un año esta a punto de irse y otro por venir, con todo por vivir, espero y deseo que sea bueno para todos y que podamos estar todos juntos en el próximo cierre de año, por los menos los que ahora estamos.

En este año he comprendido el poco valor que le dan muchas personas a la amistad, a los buenos gestos, a la familia, y lo que les gusta y disfrutan con el mal de los demás. Nunca tengo malos pensamientos hacia nadie, solo les recuerdo una frase, que no siempre se cumple pero...”Recogerás lo que siembres...”

Con mis mejores deseos para todos los que hacéis el camino conmigo, os deseo un FELIZ AÑO 2014. Y para los otros, también. Vivir amargados y con resentimiento no es bueno, yo vivo enferma, ya tengo bastante no quiero llevar más carga, por lo cual solo quiero buenos deseos para todos, para los que lo merecéis y para los que hacéis un daño gratuito irreparable.


 

jueves, 19 de diciembre de 2013

NO ME GUSTAN LAS NAVIDADES


 

Es así de claro, no me gustan las Navidades, cualquier otra fiesta del año me da más o menos igual, excepto los cumpleaños que siempre son fechas que me gusta celebrar por lo que significan, un año más junto a los que queremos.

No me gusta divertirme por decreto. No soporto las películas maravillosas que reúnen a familias que se adoran y solo quieren estar juntos en Navidad.

A mi me gustaban las navidades cuando era pequeña, cuando jugaba con mis primos mientras los mayores preparaban las cenas y comidas, y luego cantábamos y acabamos dormidos en los brazos de tu madre o tu padre o dejado con suavidad en alguna cama, hasta la hora de irnos a casa.

Pero luego al crecer y dejar de reunirnos porque la Vida te va separando, y pasan las fechas tan supuestamente familiares y ni siquiera una llamada de teléfono se produce y si lo hace, es pura cortesía...no vale.

Luego al ser yo madre, volví a reencontrarme con la Navidad, por los niños, llevarlos al Belén, ver las luces, comer y cenar con los abuelos, vivir a través de sus ojos, la ilusión de sacar los adornos de navidad e ir colocando las figuras del Belén, los adornos del árbol, las luces en las ventanas, todo lo que lleva el teatro que hacemos los mayores para que los niños crean en la magia de la navidad. No sé si hacemos bien, porque luego al crecer, se encuentran con la realidad, pero por lo menos les hemos regalado unos días de fantasía, qué tiempo tendrán de crecer y ver la realidad.

Ahora la mayor realidad es que cada vez hay más padres separados, los hijos, comen con uno o cenan con otro, eso, si te llevas medianamente bien, y no le pones al otr@ una denuncia para fastidiar, que también se hace.

Familias que no se hablan, algunos, muchos por malos entendidos y por tonterías, que todos los días del año duelen sus ausencias, pero estos días, por todo lo que vemos alrededor, duelen un poco más. Y piensas otro año perdido...otro año sin ellos.

Y debemos pensar que mientras hay vida hay esperanza de recuperar a la familia, porque luego, ya, todo se acabó, solo te quedará pensar en si hubieses actuado de otra forma, pero ya será tarde.

La mayoría de los chicos al crecer, cenan y salen deprisa con sus amigos, ha seguir la fiesta fuera de casa, no digo que este ni bien ni mal, pero sentarse en el sofá a ver una película, pues ya lo hacen algún fin de semana, en navidad tienen planes mejores.

La nochevieja, ni te cuento, ya no ves a nadie, todos de fiesta y el día de Año nuevo, todos durmiendo, se levantan a las siete de la tarde con una cara horrorosa y peor genio. Con ese panorama no quedan muchas ganas de celebrar nada.

Cada vez hay más gente que escucho que no le gusta la Navidad.

No hablo de nada referente a la parte religiosa, con la que soy tremendamente respetuosa.

Estoy en contra de gastos, compras, anuncios, música atronadora de villancicos cuando entras a comprar, incluso el pan, desde hace casi dos meses, al final van a poner las luces y la música en agosto.

La crisis empuja a pensar si tienes dos dedos de frente, en las miles de familias, en las que no tendrán ni cenas ni comidas especiales, y sobre todo lo que más me duele, un regalo para sus hijos, cuando vean a muchos otros niños con sus nuevos juguetes o lo cuenten en el colegio, es muy cruel, terriblemente cruel, estas fiestas convertidas en un carrusel de gastos y celebraciones.

Espero que cada uno las disfrute como mejor quiera o pueda. En mi caso, mis hijos cenaran con nosotros, echaremos en falta a quienes no están, mi querido padre que vivía estas fiestas, siempre, con la ilusión de un niño, le encantaba cualquier motivo para sentarnos a la mesa y cantar.

El año pasado con lagrimas en los ojos cantamos unas rancheras pensando en él, porque él no querría que dejáramos de cantar.
 
 
 

domingo, 15 de diciembre de 2013

AGRADECIMIENTO A LOS LECTORES DE MI TINTERO

 

Cuando empecé este blog, gracias a Antonio, nunca pensé que sería leído por nadie y mucho menos, los comentarios que ha suscitado.

Para mi, son entradas desde el corazón, tal y como me salen, sin añadir ni quitar una coma.

Este blog es una de las alegrías de mi vida, algunos de vosotros me comentáis que sé trasmitir, me enorgullece, ya que desde pequeña he escrito y nunca nadie había leído nada mio.

Hacer lo que hago en alguna entrada, es duro, fuerte, me “desnudo” ante el que me lee, pero vale la pena, cuando recibo mensajes de personas que me dan las gracias por poner voz a lo que ellos sienten y o no se atreven a decir o no quieren o no saben.

Las entradas sobre las enfermedades, no son para llamar la atención o dar pena, nada más lejos de mi intención. Un día decidí dejar de mentir, de fingir que estaba bien y me llamé: enferma y puse voz sobre todo a la enfermedad que padezco que evidentemente es la que más conozco, pero me hablan muchas personas de muchos lugares del Mundo, con otro tipo de enfermedad y me dicen que les gusta como escribo, no hay mayor orgullo para mí. Por eso y por todo, muchas gracias, a todos.

Sinceramente, ver que tengo más de 10.000, visitas, es extraordinario.

Os doy las gracias, mil gracias por leer el Tintero y por hacer que mis escritos lleguen a donde nunca hubiera imaginado que llegarían.

Gracias.
 
 
 
 

martes, 10 de diciembre de 2013

¿SANIDAD?...OTRA DECEPCION MAS.



Entro en la consulta de la medico de cabecera y me dice: mal, muy mal, ¿Que te digo lo primero?. Le contesto, que primero me diga lo que es peor...

Después de tres meses sometiéndome semanalmente a una dosis de quimioterapia, que tiene otro nombre, para que mis articulaciones, un pulmón y el corazón se desinflamen, estoy peor que cuando empecé el tratamiento.

He he estado tres meses con unos efectos terribles en mi cuerpo, ya no solo físicos, engordar, caerse el pelo, que también, si no, otros mucho, mucho más graves, no ha servido de nada, excepto para sentir otra decepción, y van...

No sé si es porque ha cambiado el departamento de Reumatología del Hospital Clínico de Zaragoza, no sé si es porque el Reumatólogo que me “ha tocado” no le da tiempo de leer mi historial clínico que es muy grande, no sé el porque, es la crisis, es que no es buen médico, no lo sé. Solo sé que pasado un año sin visitarme tuve que ir y presentarme en el departamento sin cita y tener que gritar, yo no, no podía. Luego todo fueron corridas, pruebas, y una medicación que ya le dije que hacía nueve años no me había ido bien. Hizo oídos sordos, un médico que no escucha a su paciente no es un buen médico, el puede saber mucho, pero si yo no le digo como me siento, como estoy, de poco le vale lo que ha aprendido sobre los libros.

Tenía que hacerme las pruebas mensualmente durante los seis primeros meses, me dijo que me las haría en tres meses, mentira, nos vamos a cinco meses, sin pasar por Reumatología.

Como mi medico de cabecera se preocupa mucho por mí, porque sabe que no estoy bien, que estoy mucho peor de lo que creo, me hace controles cada mes, por su cuenta, porque nadie se lo ha mandado, pero no puede hacerme todas las pruebas ya que solo se pueden solicitar a través de un especialista.
Ahora tengo que decidir yo sola, dejar la medicación que llevo hace tres meses y me quedo en un vacío de medicamentos como estaba antes...Mi medico me dice que ella no puede retirarme la medicación que me receta un especialista. Es mi decisión solo mía, pero ¿Y la responsabilidad del médico que me la recetó? Donde empieza y donde acaba...es un misterio, solo sé que soy yo quién sufro las consecuencias.


Conclusión: llamo al departamento de reumatología, le digo a la administrativa que necesito hablar con el doctor que me lleva y me responde: que si se dedicara a atender al teléfono no podría atender a los pacientes que SI están citados y esperan en la sala. Hasta aquí, vale, puede ser, porque a mi en más de veinte años en ese servicio, siempre me han atendido, porque cuando he llamado es que estoy MUY mal. Le digo a la señorita que le pase el recado al Doctor, no me dice ni que sí ni que no y me cuelga, debía de tener mucho trabajo...

En enero, a más de la mitad de mes, tengo cita, no tengo confianza en ese médico, que hago, ¿solicito uno nuevo? ¿Pongo otra reclamación?

Me siento mal, por mi enfermedad y por la desidia de los responsables de cuidar de mi salud, no sé de quién es la culpa, solo sé que soy el resultado de un trabajo mal hecho.



 

lunes, 9 de diciembre de 2013

AUSENCIAS A TRAVES DE LA VENTANA




Ausencias, sí. Desde que vivo en Zaragoza, pronto hace dos años, uno de mis pasatiempos es mirar a través de las ventanas del piso, no es alcahuetear, es observar, ver a la gente, a veces sentirme acompañada y a veces muchas, dejar soñar mi imaginación e imaginar la vida que llevan a través de las ventanas.

Desde que llegué aquí, he tenido una compañía en mis noches en blanco, a la hora que te asomaras a la ventana, enfrente tenías una luz encendida y un hombre sentado en un sillón, leyendo, siempre lo he visto solo, y me sentía más acompañada, a veces pensaba, hoy tenemos los dos una mala noche o una buena...a lo mejor esta tan absorto en la lectura, que si es como mi caso, que no trabaja, ¿Porque dejarlo?, ya dormirá cuando tenga sueño.

Desde hace dos meses esa luz se ha apagado, la busco, la observo, pero las ventanas están completamente bajadas. Al principio pensé que dormía mejor...luego empecé a echarlo de menos durante el día, no subían las persianas...pensé que como casi todo el mundo tiene un pueblo, que se había ido al pueblo, lo espero con ansiedad cuando me asomo por la noche, pero no, no vuelve, ahora esta acabando el puente y su luz sigue apagada y las persianas cerradas.

No quiero imaginar nada, quizá se ha ido del piso, pero nunca sabrá lo que lo extraño en mis noches en blanco, cuando voy y vengo, me asomo y miro y lo veía leyendo, tranquilamente, ahora mis ojos se van a esa ventana y no me devuelven nada, solo oscuridad.

Otra ventana que me atrae es una en la que todo el día estaba una señora, mayor, sentada en su mesa camilla con faldas rosas, nunca la he visto levantada, siempre sentada, pero muy de mañana ya estaba en la ventana viendo pasar la vida, la gente, mirando a las otras ventanas, siempre con la prensa en la mesa y un libro, hasta que la noche llegaba y sin darme cuenta las persianas ya estaban bajadas.

Este verano, la eché de menos, pensé lo mismo que en el otro caso, que se había ido de vacaciones, pero el verano pasó y ella no ha vuelto, estamos a punto de llegar al invierno, y no se han vuelto a subir las persianas.

Tampoco quiero pensar lo que le ha pasado. Me niego.

Debo decir que paso mucho tiempo en casa, a veces días, y uno de mis pasatiempos es asomarme a la ventanas. Estas dos ventanas me hacían compañía, la del hombre, en la noche y la señora todo el día, fueras a la hora que fueras, siempre estaban allí.

Una de mis películas favoritas es “La ventana indiscreta” de Alfred Hictchcock, de 1954, con la diferencia de que lo que escribo y siento no es cine, es verdad, y siento una soledad extraña cuando esas dos ventanas, siguen sin luz. Debo decir que no empleo prismáticos.






Alfred Hitchcock dijo una vez: «Si usted no experimenta un delicioso terror cuando vea La ventana indiscreta, entonces pellízquese... Posiblemente esté muerto.»

«La ventana indiscreta» era una de las películas favoritas de Hitchcock.

El argumento es muy sencillo: Un hombre inmovilizado (James Stewart) observa a sus vecinos a través de la ventana de atrás de su apartamento para pasar el tiempo. Se siente fascinado por uno de

los departamentos en especial, hasta que lentamente se da cuenta que su propietario ha matado a su mujer. Lo que sigue es cómo el protagonista convence a los demás inquilinos de que ha habido un asesinato, y luego hacer que el asesino sea atrapado, pero no antes de que éste trate de matar otra vez. Sin embargo, en manos de «El maestro», una simple línea argumental se convierte en un cuento humorístico y macabro capaz de jugar con las emociones del espectador con sólo un movimiento de cámara.

Hitchcock ha sido siempre un «voyeur», su cámara una tlsgana (los ojos del público). Con «La ventana indiscreta» explota una debilidad nuestra, que es enterarnos de lo que hace el vecino...

Para el director representó la extraordinaria oportunidad de tener todo un film visto desde el punto de vista de un personaje y que abarcase un solo y gran plató. En cuanto al público, le dio la oportunidad de hacer algo que muchos habrían querido: Ser los «voyeurs» y espías de sus vecinos.


 

sábado, 30 de noviembre de 2013

CANSADA ESTOY...DE INJUSTICIAS

 

De muchas cosas y muchos comentarios, pero hay unos en especial que me resultan insoportables, los estereotipos no responden al tipo medio pero hay uno que quiero reivindicar en este mi pequeño espacio que es mi blog.

Es el de que las mujeres al separarse le quitan a su ex, TODO, lo dejan sin nada incluso sin los hijos...habrá de todo desde luego, pero creo que llevamos la fama todas las que hemos pasado por un divorcio y eso no esta bien.

Uno de los éxitos, creo, de Belén Esteban, es que muchas mujeres se identifican con ella, la forma que salió de la casa del padre de su hija, esas bolsas de basura, con sus ropas, la de la madre y la hija, amontonadas en el portal de la casa de sus padres, volver al barrio, dormir en un sofá, sin querer sacarle al torero, nada, más que lo que consideraba que tenía que pagarle por su hija, pero con todo que es un personaje que a mi no me gusta, por la explotación que ha hecho de su vida, no la critico, porque si a otras nos hubieran dado un medio quizá habríamos denunciado hechos vergonzosos de los padres de nuestros hijos. Admiro que dice que no ha tocado nada del dinero del padre de su hija que todo lo guarda para ella. Otras no han podido, lo han necesitado para comer, para pagar medicaciones, para vivir.

Conozco un caso muy claro, de mi amiga María, hay muchas mujeres que se han sentido maltratadas en su vida matrimonial y a la hora de un divorcio, por unos jueces que no han velado por lo mejor para los menores, si no que se han dejado manipular por un buen y (caro) abogado ante uno de justicia gratuita que defendía a la madre...

Lo que es una vergüenza, es que un hombre, con una gran nómina, con un puesto fijo, se fuera de casa pasando a su ex sin trabajo y a una hija menor de edad, con la cantidad fijada por una jueza, que no les permitía pagar ni la luz de una gran casa que era la que vivían la madre y la hija, casa que tuvieron que tener dos inviernos sin calefacción porque no podían encenderla, no le importó a ese padre que su hija pasara frío, que tuviera que hacer los deberes con guantes de lana.

La madre, como todas, se sacrificó hasta lo indecible, para que su hija saliera y tuviera para tomarse algo con las amigas, y cuando un problema médico que le costaba la medicación lo que el padre le pasaba para un mes, le pidió a él para su hija, y le dijo que NO, que ya le pagaba lo estipulado.

Dos veces le dijo que NO, las dos veces, esa madre pidió para esa hija común, y las dos veces el padre se negó, la segunda vez fue para pagar los libros del colegio.

Gracias a que entonces los bancos daban créditos a cualquiera, pero había que pagarlos. Esa madre, acostumbrada a tener suficiente para tener cubiertos todos los gastos y más, se vio sin apenas nada...fue a los Servicios Sociales y le ayudaron con 111, 18 Euros mensuales, para ayuda para su hija. Una persona le preguntó si no le había dado vergüenza ir a pedir, y más en un pueblo donde todos se conocían, y ella con esa dignidad que caracteriza a las personas que tienen la razón, dijo que no, que le vergüenza la tenía que sentir el padre de su hija, que teniendo la hacia pasar penurias, por hacerle daño a la madre, no dudó en hacérselo a su propia hija. ¿Qué nombre tiene eso? MEZQUIDAD.


Ella no encontró trabajo, en nada, las que ella creía amigas, con poder económico, con tiendas, con farmacias, no le dieron trabajo...una cosa es tener relación y otra dar trabajo, esta mujer lo entendió así, y no les guarda rencor.

Es la persona mejor que conozco, no les desea nada malo a quiénes la ignoraron e incluso humillaron, ella hizo todo lo posible para que su hija no se sintiera diferente.

Nunca le hablo mal del padre, nunca le dijo que no tenía dinero para gasolina para llevarla al colegio, nunca le dijo que no quedaba nada en la despensa, excepto patatas y huevos.

Y la hija no sabía que esa madre no dormía pensando que parte de lo poco que le pasaba su padre se iba para pagar el préstamo del banco...

Años duros, muy duros, hasta que su hija creció y comprendió y preguntó...nunca le ha dicho la madre todo, NUNCA.

Pero esa mujer tiene muchos recuerdos amargos que le queman, como cuando el padre de su hija le dejó en el patio de su casa, la ropa en bolsas de basura, de otra casa que tenían.

No ha sido un buen marido, ni un buen padre, ni una buena persona, una persona de bien, le dice a la madre de su hija, que vaya a esa casa y que se lleve los recuerdos que tiene allí, que son muchos, de familia, de regalos, le llevó la ropa pero nada más, todo lo que hay allí le corresponde a ella, la mitad, nunca se lo ha reclamado.

Nunca le ha pedido nada para ella a su ex, ha vendido todas las joyas que tenía, eran bastantes, y le han permitido ir tirando...

Por eso creo que el personaje de Belén Esteban, lleva a muchas mujeres detrás, es como si todas las mujeres que no han sido tratadas justamente, llevan un trozo de la voz de Belén, se sienten como si ellas hablaran a través de su voz.

El día que vi las bolsas de basura en casa de esa mujer, recordé a la del barrio de San Blas, desde ese día he admirado a esa mujer, que ha pesar de todo siempre tiene una sonrisa.

Y habla con el padre de su hija, y se niega a pedirle nada de lo que él tiene de ella, total, todo es material y ella tiene lo mejor, la DIGNIDAD y el VALOR que a ese hombre le han faltado, solo ha tenido valor para maltratarla a ella y la dignidad no sabe ni lo que significa, aunque haya ido a la Universidad.

Ella muchas veces se ha preguntado si dormirá bien el padre de su hija, creé que sí, él es así.

Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío, han pasado muchos años, pero tengo la seguridad de que esa mujer no se vengará del hombre que tanto daño le ha causado, lleva las heridas muy marcadas y no quiere que se le abran.


Y como me caliento mucho con estas injusticias, aquí termino esta entrada, pensando en las muchas mujeres que después de un divorcio se quedan con menos de lo que les corresponde, con mucho menos, excepto con la verdad, que siempre será suya y espero que con el amor de esos hijos por lo que ellas han dado todo.




martes, 26 de noviembre de 2013

UN PUESTO DE TRABAJO

 
 
En días pasados, la comisión que salió elegida para buscar a un nuevo portero de mi comunidad que tiene unos trescientos propietarios, nos reunimos, para hacer una entrevista a once candidatos.

Once historias, once ganas enormes, once necesidades. Oímos contar en el poco tiempo que se les dedicó a cada uno, un poco de su historia, vimos su curriculum, y poco más.

Conforme pasaban los candidatos, me encontraba peor, teníamos el destino profesional y la vida familiar de once personas, quizá alguna o más de una, no tendrá otra oportunidad en los tiempos que corren...

Ninguno de ellos preguntó cuando se ganaba...lo importante era conseguir un puesto fijo.

Al final, cuando los candidatos se habían ido, llego la decisión...de siete personas que habíamos sido elegidas y el Administrador, solo dos tomamos notas...los demás no se acordaban si les gustaba el candidato número uno o siete...así no se pueden ni se deben hacer las cosas.

Luego, tras deliberar, no mucho, elegimos a cuatro, teníamos que presentar a la Junta general tres, así que uno menos...

Y de pronto, alguien dice: no lo llevamos a la Junta General, lo elegimos nosotros...el administrador dice: para mí, mejor, menos trabajo, cuando él cobra aparte por las reuniones, incluso el recibo de aparcamiento...y yo soy la única que digo que no, que no podemos, que hemos sido elegidos SOLO para la selección, ni caso, dos personas mayores, dos chicos jóvenes, dos hombres de mediana edad no querían “perder” el tiempo en una nueva reunión. Insisto, me quedo sola, ganan ellos.

Entre dos candidatos, se vota a mano alzada y hay empate ya que uno se abstiene y el Presidente no quiere ejercer su derecho a votar por segunda vez.

El administrador, dice, pues este!!!!!El que él quería desde el principio, porque yo como una espectadora me daba cuenta que va manipulando a los demás hasta llegar al candidato que él quería.

Por tres veces hice constar mi desacuerdo con las formas, incluso dije que si me hubieran dicho que tendría la responsabilidad de elegir a un trabajador para la comunidad habría rechazado el ser seleccionada.

Volví a casa con su sabor amargo, no dormí bien, demasiada responsabilidad, que tenía que ser repartida entre todos los propietarios.

A la mañana siguiente le pongo un correo al administrador, explicando punto por punto porque esa selección no es válida y luego lo llamo por teléfono.

Me dice que lo ha llamado el Presidente y ahora quería hacer valer su derecho al segundo voto, y le ha dicho que ya no puede ser, que vamos a ir a lo que le había dicho desde el principio el día anterior: reunión de la junta general de propietarios.

Os parecerá una tontería pero me quedé mucho mejor, más tranquila, como con el deber bien hecho. Que decidan todos a quién quieren de los dos candidatos, las condiciones, todo.

Me dí cuenta de lo poco que nos importa, casi nada de los demás, no sé si tendrán muchos quehaceres, pero la responsabilidad es lo primero. Parece ser que no es así.

Me he dado cuenta que tampoco me gustaría trabajar haciendo entrevistas de trabajo, me duelen las historias, veía los nervios en las manos, la angustia en los ojos, la necesidad de un trabajo, y saber que todo depende de ti, no, no querría esa responsabilidad, me afectan mucho los problemas de los demás, voy más allá de la breve entrevista, pensaba en las familias, en la necesidad, en la edad de algunos candidatos, en qué quizá sería su última entrevista, porque por la edad, ya no los van a llamar a trabajar...Una pena en estos tiempos tan malos que estamos viviendo.

Una persona será feliz, una familia será la afortunada de tener un trabajo fijo, nada cansado no mal pagado, y sobre todo, la seguridad de cobrar todos los meses. A primeros de mes, recibieran el mejor de los regalos en estos tiempos: un trabajo fijo. Enhorabuena al elegido!!!!



 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

CONVERSACIONES EN UN BANCO



Mis paseos son alrededor de unos bancos, me marcan los tiempos, antes de salir de casa, trazo el camino a empezar, según los bancos, si los hay voy, si no, no, necesito sentarme tanto o más que andar, por eso me conozco los bancos de las calles que recorro y en las que no hay, hace meses que no las piso...

Cuando me siento, suelo elegir los que no hay nadie, pero a veces no es posible, o enseguida se sientan, y la gente tenemos unas grandes ganas de comunicarnos, de hablar, con extraños, quizá es más fácil que con los cercanos o quizá los cercanos no los escuchan, que puede ser...

Lo primero que me preguntan, todos, sin distinción de sexo... es, que me pasa...que soy muy joven y que qué coja voy, todos deducen que tengo la rodilla mal, y yo no los saco del error. Asiento y digo que sí, que tengo mal la rodilla, luego me preguntan si me van a operar y sin esperar la respuesta me dicen: pues ahora con los recortes, ya veremos, porque tal y cual. Luego sigue una conversación que suele ser un monologo sobre sus diversos problemas de huesos, operaciones suyas y de conocidos y de dolores...vamos lo mejor para alguien como yo. Pero son las conversaciones de los bancos. Tengo que decir que suele ser gente mayor, la gente joven o la de mediana edad...no se sientan, en eso también soy diferente...vamos que de un retazo de conversación me han diagnosticado, y me ponen en lista de espera para operarme la rodilla. No esta mal.

Escucho, me gusta escuchar, con los años he pensado que si hubiera sido una buena psicóloga, porque le gente se abre conmigo, me cuenta cosas, sin preguntar, me gusta escuchar y mirar a la gente a los ojos, incluso cuando no los conozco, a muchos de ellos de vista, algunos nos saludamos al cruzarnos, pero la mayoría desaparece de nuestros paseos y conversaciones...triste pero real.

El otro día fue diferente, me senté junto a una mujer un poco mayor que yo, enseguida llegó la consabida pregunta, qué que me pasa, y tal...no doy explicaciones, digo que tengo mal la rodilla, al final me podré curar y quedarme “solo” con la rodilla mala, tanto decirlo...Y luego empezó a decirme que llevaba más de treinta años viviendo fuera de Zaragoza, por el trabajo de su marido pero que ahora ya jubilado habían vuelto, y no se encontraba...había echado tanto de menos la ciudad y ahora se sentía una extraña.

Me sentí identificada con ella, la mujer siguió contándome que aquí se encontraba sola, que la gente va a lo suyo, que no tiene amigas, que en el pueblo tenía su cuadrilla y que cada día de la semana tenía una actividad y aquí las horas pasaban muy despacio, sus hijas se habían ido de casa, y ahora esperaba a su padre, al cual tenía durante ocho meses y su hermano cuatro.

Cosa rara en mí, le he dicho que mi situación es muy parecida, y que es verdad, que a mi me pasó igual, que volví con una ilusión desmedida por recobrar algo que ya se fue y que nunca volverá.

Le pregunté que si le gustaba leer, que tenemos en el barrio una biblioteca y un club de lectura, no le dije, que yo he tenido que dejar de ir...también le he hablado de las clases de Tai-Chi, a las que no puedo ya asistir. Parece que le ha gustado lo del club de lectura. Me ha preguntado si yo iba y le he dicho que no puedo, sin entrar en detalles.

Le he dicho que si le gustaba Internet, y parece que le he nombrado algún plato de comida china, dice que su marido, si, que se queda hasta las tantas viendo películas...me he imaginado que películas, que mala soy!!!!

Seguimos hablando, me sentí muy cercana a ella, ambas estamos solas en una gran ciudad, los amigos ya no están, hacer nuevos es muy difícil, y la soledad pesa, ella me decía que se lleva bien con su marido, pero echaba de menos una charrada entre amigas, risas...estuve a punto de quedar con ella, para vernos, pero luego me dí cuenta que no puedo hacer planes...le dije que suelo pasear por el paseo, que cuando nos veamos, hablamos, me sonrió y miró el reloj, tenía que irse, su marido la estaba esperando en algún sitio en el que habían quedado.

Volví a casa pensando en ella y en mí. Casi dos años en mi querida Zaragoza, tantas cosas que quería hacer tantos planes, tantas cosas pendientes durante estos años, tanta gente que no veía, y todo se ha quedado en casi nada...

Cuanta ilusión perdida, cuanta desilusión asumida!!!!!.

Es verdad que mi estado de salud me permite pocas licencias, pero esto es otra cosa. La soledad que se siente en una ciudad es grande, cerramos la puerta de casa, echamos los cerrojos, miramos por la ventana, vemos pasar a la gente, observamos las luces de las casas, es un ejercicio que me gusta sobre todo en mis noches en blanco, hay alguna ventana donde la luz no se apaga en toda la noche...me siento acompañada de una forma extraña, me gustaría saber que siente esa persona en esas noches que tan largas se hacen...pero eso queda para la imaginación.

Agradecer una vez más a mi querido patio por la compañía que me hacéis, y por hacer mis días menos solitarios y más llevaderos, sin vosotros y sin mis libros, todo sería mucho más duro.

Tan duro como lo que me había contado esa señora que había vuelto a su querida ciudad con tantas ilusiones como las que yo traía conmigo.


domingo, 3 de noviembre de 2013

LA MALA EDUCACION-II

 

Al hilo de un artículo de Elvira Lindo, que pongo debajo de este texto, he pensado mucho en él.

Hace años que no voy a casas donde hay niños, pero en el tiempo en el que El Zaguán, estuvo abierto, me vi en varias situaciones “comprometidas” por el mal comportamiento de los hijos y las risas y contemplaciones de los padres...

También una pareja que nos visitaba con cierta frecuencia, si hubiera sabido que preferíamos que no entraran en el local, no se lo hubieran creído, dos gemelas, 4 años, chillando, gritando, maleducadas hasta decir basta, con un padre que las cría, por no tener trabajo, pero que no las educa, no sé si es porque él no tiene educación, y una madre que se siente culpable de no verlas y cuando esta con ellas, son el Universo, esas niñas valían para un estudio de como no deben de ser los niños.

Ahora puedo hablar, dirán algunos, porque tengo mis hijos mayores, pero una cosa es cierta, mis hijos se han comportado siempre bien, en público, quizá solos en casa, uno se relaja, pero jamás me han avergonzado, siempre les decía si me llaman del colegio por malas notas, habrá que esforzarse mucho más, pero si me llaman por mal comportamiento, va a ser tal la vergüenza que me vais hacer pasar que no sé como voy a reaccionar, sentiré que mi confianza en vosotros a desaparecido, dejaré de defenderos, como así ocurrió, que tuve de defender a mi hija de un profesor que no hizo bien su trabajo. Pero siempre con la verdad y con la razón y con testigos de que mi hija nunca y digo nunca le dijo nada, siendo que bien podía haberlo hecho porque ya era mayor, pero le dije: a ese profesor, le voy a decir YO delante del claustro lo que le tengo que decir, para que a ti no se te ocurra decirle nada.
 
Hay situaciones en la vida con niños en los que nosotros como padres sabemos donde podemos ir, he dejado de entrar a restaurantes porque eran demasiado “serios” para ir con niños, he acudido a exposiciones de cuadros desde bien pequeños para que se acostumbraran a respetar las filas, a esperar tu turno, a no tocar nada, a no pararte demasiado, porque si no, molestas a los demás, son pequeñas cosas que van haciendo un gran bagaje que es parte del que necesitan para ir marchando solos.

No hay niños pequeños ahora en la familia, pero como gran observadora que soy, me siento en el paseo y veo a nietos convertidos en verdaderos tiranos con los abuelos, exigiendo, peleando, pegando patadas, y ellos aguantando como pueden la rabieta del nieto...pienso que ahora hay un gran numero de abuelos que están con sus nietos, más del tiempo “normal” por lo tanto deberían no solo cuidarlos si no educarlos, pero claro, educar, no es fácil, decir NO no es fácil, y no es su tarea, pero tenia que haber más conexión entre padres, abuelos y niños para que ellos, los niños tengan unas reglas y se cumplan.

Cuando a mi casa venían niños, tenia que “recoger” muchas cosas, pero cuando yo he ido con mis hijos a otras casas, me he encargado de que no tocaran lo que no debían, los dueños de la casa no tienen que aguantar que los padres se crean que tienen una maravilla de niño, y que gracia hace cuando tira la comida por el sofá o la bebida o toca todos los objetos de decoración, los miran con adoración, como si eso fuera lo mejor que pueden hacer por ellos, o cambian o flaco favor les están haciendo, esos niños, se convertirán en adolescentes sin normas y eso lleva a delincuencia, no quiero ser catastrófica, pero es lo que estoy viendo, observando.

Os pongo otra entrada de mi blog en el que explico algo que paso con unos padres y una conversación con un cliente.
 
 
 
 
 
LA MALA EDUCACION-I
 



jueves, 10 de octubre de 2013

MI ESTADO ACTUAL



Igual que os he contado los meses malos y mis días que no he podido moverme, en los que he necesitado ayuda para casi todo, ahora tengo que deciros, que hoy hace seis semanas que me inyectan la primera medicación preparatoria para otra, y estoy que no me lo creo, ya firmaría por seguir así.

Hacía años que no me sentía tan bien, este cansancio, mi eterno acompañante, se ha atenuado, mis manos se han desinflamado igual que otras articulaciones no tan visibles.

Sigo llevando muleta porque la rodilla no esta como debería, pero ya he dejado de necesitar ayuda para levantarme del sofá y de la cama y puedo entrar en la ducha sola, hay tantas cosas que he recuperado!!!!!!

Sentirme casi autónoma para la vida diaria, es un logro enorme.

He vencido mis miedos a la medicación y con los controles muy abundantes que hasta ahora salen bien, lo voy llevando.

Es duro, una vez a la semana me inyectan y luego estoy 36 horas, agotada, rendida, con sueño, nauseas, son una horas horrorosas que las puedo llevar gracias a que sé que cuando pasan, es como un renacer con fuerza, casi sin dolor y con una vida “casi” normal.

Hoy me han vacunado para las neumonias, dentro de veinte días para la gripe, siempre controlando, fiebre, tensión.

Mi vida aún se resume a farmacia, médicos y sofá, con un leve intervalo de 4 días en los que he empezado a recuperar mis pequeños paseos por el barrio, cerca de casa, pero me veo con fuerzas de ir sola. También vestirme sola y hacer cosas que llevaba tiempo sin hacer.

Ahora voy a cortarme el pelo, se me cae, otro efecto, este el que menos importancia tiene, me gusta llevar el pelo corto.
Dentro de dos meses si todo sigue igual, volveré al Reumatologo, y él me dirá si ya paso a la segunda fase, los llamados Biológicos, otros miedos, otros retos, la Vida es eso, una lucha diaria llena de retos, que nos llevan a seguir viviendo de mejor manera que la que teníamos antes de la medicación.

Mis defensas están bajando alarmantemente, el riesgo esta latente, pero no impide que salga, que vaya que venga, que VIVA, si tengo que coger algo, lo cogeré y espero tener la fuerza para superarlo con ayuda de la medicación.

Ahora son los Pilares, no me importa no salir ni bajar donde esta la fiesta, para esos trotes no estoy,
me conformo con salir a tomar un vermú a “nuestra” terraza.

Y que vengan y salgan los chicos, que al fin y al cabo la fiesta es para los jóvenes, miento, porque algún acto me hubiera gustado ver, pero...con estar como estoy ahora ya tengo bastante alegría, me ha cambiado la cara, antes mi sonrisa la llevaba puesta, porque no me gusta mostrarme de otra forma ni que sufran por verme, pero ahora mi sonrisa sale de mi estado, tan bien que ya ni me acordaba, o quizá es que nunca me he encontrado tan bien, o al menos mi memoria no lo recuerda.

viernes, 27 de septiembre de 2013

EL GRUPO



Ayer por la tarde fue el primer día en el que fui al Centro de Salud, ha inyectarme el Metrotexato, el que no sepa que es, en términos coloquiales es un poco de quimioterapia semanal que nos ponen a algunos pacientes de enfermedades Autoinmunes, que descubrieron por casualidad, que disminuye el tamaño de los tumores y a nosotros, nos disminuye la inflamación. Hasta ahora llevo dos semanas que me los pinchaban sola para ver si me sentaba mal, como no ha sido así, afortunadamente, ahora ya voy con el grupo.

Son medicamentos con muchos controles, radiactivos, y que nos dejan sin defensas, entre otras cosas, pero tenemos que recurrir a ellos cuando otras medicinas no nos hacen efecto, o estamos seriamente afectados.

Yo era la “nueva”, todo el grupo se conocía, me senté y enseguida, con muchas ganas, me empezaron a preguntar, que enfermedad tenía, qué tomaba, cuanto tiempo me lo habían mandado, y ellas porque del grupo de unas 25 personas, solo dos eran hombres, me contaban a su vez, un poco deprisa su evolución, su enfermedad, sus miedos, y como nos encontramos las 24 horas siguientes a estar inyectados, y demás.

Se preocupan si no ven llegar a alguien y dicen de llamarla o si no saben su teléfono, vi miedo en sus ojos, igual le ha sentado mal y ya no le pinchan...decían bajando la voz.

Hasta que una de ellas, de las más mayores, y digo muchos más de 70 años, porque la mayoría era de lo que se dice mediana edad y una chica de 29 años, que ha resultado vecina mía, pero en una comunidad tan grande, no nos conocíamos, dijo: oye ya vale de hablar de males, ahora nos esperan unas horas duras, que cada una pasaremos como podamos...así que vamos a hablar de lo que vais a hacer el día del Pilar!!!!!!!, yo me voy a la plaza del Pilar y he dicho que bailaría, aunque solo sea un pequeño golpe de cadera y dos pasos!!!!!!y me mira a mi y me dice: el año pasado ese mismo día, llevaba pañales porque no podía ni ir al baño, no te parece que este año, aún coja, no tengo que ir a bailar?

Por supuesto, hará muy bien, le dije: el año pasado yo ande ese día mi querida ciudad, pero este año, no creo que pueda salir más de dos calles más lejos de la que vivo, así que si pudiera, haría igual que usted!!!!

Enseguida me dijo: llamame de tu, y ahora nosotras tres nos vamos a tomarnos un café, quieres acompañarnos? Les dí las gracias pero les dije, que aún no puedo casi caminar, y tienen que llevarme con coche a todos los sitios. Y ella volvió a decirme con decisión: cuando puedas venir aquí, andando, vendremos juntas y charraremos y nos tomaremos un café, que la vida son cuatro días y si nos han tocado jodidos, pues adelante con ellos!!!!

Miedos tenemos todos, aunque no lo digamos, pero todos, y estoy segura que hablo en nombre de todos, tenemos más miedo, no ya al dolor, si no a la dependencia, y ahora que nos sentimos un poco menos dependientes, aprovechamos. Los demás decían que sí, y asentían con la cabeza.


Cuando me tocó mi turno, y vieron que necesitaba ayuda para levantarme de la silla, un montón de brazos, muchos, se acercaron para ayudarme. Les dí las gracias, y nos despedimos hasta el próximo jueves, que volverán a meternos en nuestras venas, algo que nos ayudará a seguir adelante, cada vez un poco mejor, esa es la esperanza de todos los que estábamos allí.

Siempre la Vida te da lecciones, en este caso, la unidad de un pequeño grupo de personas enfermas, muy preocupadas unas de otras y dispuestas a vivir todo lo que puedan de la mejor manera posible, aunque para ello, arriesguemos nuestra propia vida. Solo nos queda confiar, como dijo alguien que sigan controlándonos, mucho y que cada prueba siga saliendo bien.

domingo, 8 de septiembre de 2013

EL MIEDO


Llevar una vida enferma no significa que te acostumbres a la enfermedad, es que no sabemos como es vivir sin estar enfermo que es muy distinto.

Hay enfermedades que son muy complicadas y más que en otras son individuales como las inmunólogicas, cada organismo funciona de una manera diferente a la medicación que necesitamos para vivir.

Hay muchos enfermos que les va estupendamente, con mínimas contraindicaciones, ya que son medicamentos agresivos, mucho, y a otros como fue mi caso, casi me mata literalmente.

Durante unos años, cuando mis hijos eran pequeños y estaba sola criandolos y quería verlos hacerse mayores, me sometí a cinco tratamientos experimentales, con miedo, con mucho miedo pero con la ilusión de que uno de ellos me quitara estos terribles dolores y pudiera hacer una vida que no se reduciera a mi casa y mi sofá...quería salir con ellos, que ellos salieran a todos los sitios a los que van los niños, y así fue, tomé de todo, con control del médico, y fueron pasando los años y a mi me fueron pasando factura todas las medicaciones que mi maltrecho cuerpo había recibido, hasta el punto de estar grave, muy grave y tener que dejar casi todo, bajo mínimos, para “recuperarme”.

Ahora han pasado siete años sin tomar lo que llaman modificadores de la enfermedad. Solo tomo antiinflamatorios y analgésicos, los primeros han hecho que mis riñones empiecen a fallar....y no tomar medicación que frene mi AR, porque solo la frena, no la cura, han convertido los últimos siete meses en un continuo dolor, me duele hasta el respirar, sé que los que me leáis y sepáis de que hablo, sentiréis el dolor, los que no, quizá podéis imaginarlo.

Llevo casi cuatro meses, en los que necesito ayuda para vestirme, para levantarme de la cama, para levantarme del sillón, ir al baño...el dolor no me “apura” porque es mi eterno acompañante, siempre esta conmigo, es lo último que siento al dormir y lo que me despierta, pero la dependencia se me esta haciendo terriblemente cuesta arriba.

Mis hijos se han hecho mayores, mi madre es una persona dependiente, que sufre cuando me ve como una marioneta, que si no me “tiran” de los hilos, no me levanto.

Es verdad que tengo unos brazos que me levantan, pero voy agachada como una anciana, caminando como un bebé cuando empieza a dar sus primeros pasos, y veo el andador de mi madre y le huyo. Preparo la comida sentada en una silla, y cuando salgo a la mesa ni hambre tengo, solo quiero tomar la otra dosis y tirarme porque sentarme no puedo en el sofá, y esperar que pasen las horas, los días, las semanas...el tiempo, y que ceda el dolor pero no sucede.

Estoy con un “brote” desde hace meses, algo que me asusta es que no responda bien, por primera vez a la Cortisona, un primer aviso...


Cuando dejé los tratamientos Biológicos, los que no sabéis que son, son modificadores tumorales, parecidos a la quimioterapia, te dejan sin defensas, para que tu propio cuerpo no tenga “fuerza” para atacarte a ti mismo que es lo que ocurre con la AR, pero le abres la puerta a cualquier pequeña infección que te cause la muerte, como bien firmas en el papel antes de inyectarte en tus venas la medicación. Mi médico especialista me dijo que volvería cuando estuviera en una silla de ruedas, le contesté que cuando fuera en una silla de ruedas se los pediría.

El día 23 de septiembre tengo por fin hora con el especialista, es nuevo, el mio, se ha jubilado y se los voy a pedir. Ahora la crisis no sé si me dejará llegar a esas medicaciones que son carisimas. Hay un tiempo de “seguridad” que son cinco años, pasado ese tiempo no hay estudios...Lo mismo ocurrió con la primera mediación que tomé durante casi 20 años...

Tengo miedo, si dijera otra cosa mentiría, pero alguien enfermo de AR me dijo un día que lo que viviera quería vivirlo bien, porque esto no es Vida.

Mi hija me dice que me tengo que cuidar que ella quiere tenerme a su lado, pero poco puedo hacerle cuando paso el tiempo tirada en la cama o en el sofá, cuando salir a la compra del pan y el periódico es un odisea para mí.

Si me ponen la medicación, sé que empezará un periodo de miedo, mucho miedo, de dejar de ir a sitios cerrados, de no tener contacto con gente por miedo a que “me peguen” algo, no poder ir a los Hospitales, ni Centro de Salud, exclusivamente el tiempo mínimo y siempre con mascarilla.

Tendrán que vacunarme de diversas cosas y someterme a exhaustivos controles muy seguidos.


Ahora ya no recuerdo el tiempo en el que falsamente creía que estaba curada, la medicación me quitó el dolor y empecé a caminar y a sentirme libre de este peso que viene conmigo como una amiga invisible pero siempre permanente, que se llama Artritis Reumatóide, ahora se ve en ms deformaciones, pero es mucho más que eso, es algo que no deja que me mueva, que hace que desde mis ojos a mis pies, tenga que “pedirle” permiso para moverlos.

Mucho lo he pensado, estos meses han sido muy duros, y estoy decidida, voy a volver a ponérmelos si la crisis no lo impide, lo que me puede pasar es incierto pero la realidad es que así no puedo seguir viviendo.

Así que con mucho, mucho miedo, me pincharé la medicación y esperaré que no me mate, que frene la AR, que me dé un respiro y pueda disfrutar un poco de la Vida, sin dolor y sobre todo sin dependencia, haciendo cosas que no hago porque no quiero pedírselas a los demás. Por eso mi vida se reduce a un piso, a unas manzanas de mi barrio, a mis queridas lecturas, y a esta ventana. Todo seguirá igual, pero sin tanto dolor, la Vida sin dolor se ve de otro color, y yo hace mucho tiempo que no tengo color en la mía.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

EL VERANO HA PASADO



Acabo de oír el tiempo y dicen que mañana se acaba el verano, como tal,luego siempre tendremos días de esos que vienen como un regalo.

Ha sido un verano atípico, en junio hizo frió, en julio un calor agobiante y en Agosto, un calor soportable, con mañanas y noches frescas. Al menos donde yo vivo
Ha sido un verano de ciudad, no hemos salido de ella, salvo un día a Albarracín, ir y venir, nada.

Soy una mujer sin pueblo, nacida en la ciudad y de generaciones de ambas partes de la familia, de la ciudad, ya os dije un día en otra entrada que cuando era pequeña, mis compañeras de clase siempre hablaban de sus pueblos, de sus veranos allí y les sorprendía que yo no tuviera pueblo.

Luego durante muchos años he vivido en pueblos, durante más de treinta años, y ahora vivo otra vez en la ciudad que me vio nacer. Me gustan los veranos aquí, cuando la gente marcha, cuando puedes caminar por la ciudad prácticamente como si fuera tuya, me fijo en las ventanas de enfrente, no hay luz, no están, han salido... el piso esta tranquilo, el ascensor esta casi siempre disponible, tiene sus ventajas vivir en verano en la ciudad. Al menos yo distingo perfectamente ese tiempo en el que me siento mucho más “sola” que normalmente.

Hay una plaza cerca de casa en la que prácticamente no puedes sentarte, en cambio estos días pasado era nuestra, casi solitarios los bancos, nos llamaban para que los ocupáramos.

Ha sido un verano muy difícil para mi, por una caída, y me he podido mover muy poco, pero un día fuimos al cine y a un lugar del casco antiguo que nos gusta por sus quesos, lo mismo, casi para nosotros solos, un privilegio.

Hoy después de muchos días sin caminar tanto, he vuelto al paseo y las hojas de los arboles, ya andaban por el suelo, empiezan a desnudarse, para acabar desnudos y resistir el invierno, para brotar nuevamente en primavera, el ciclo de la Vida.

La ciudad poco a poco empieza a llenarse, veo como las ventanas van abriéndose, las luces vuelven a acompañar la noche, los coches ocupan las calles, las plazas vuelven poco a poco a llenarse de niños que no han empezado las clases y de abuelos que han vuelto de sus pueblos, y salen a charrar por las mañanas y las tardes.

Pero aún hay un ritmo cadencioso en el ambiente, desgraciadamente, cada vez ves más gente joven, en la calle, sin trabajo, y las clases no han empezado, así que la gente sigue relajada en sus horarios, cuando volvemos del paseo con Ibón, ya de noche, las terrazas están con gente y los bancos ocupados, es como si nos resistiéramos a volver a casa, como si aprovecháramos estos días, los últimos del verano para seguir en la calle, quizá pensando en el invierno, en lo largo que es...

El otoño suele ser estupendo en esta mi ciudad, llega Octubre y no hace frío, este año, con lo “raro” que anda el tiempo no sé como discurrirá, pero no obstante los días se acortan y las noches se alargan y eso hace que los ritmos de las salidas cambien, iremos viendo día a día lo que la Vida nos depare y seguiremos aprovechando al máximo la sensación de salir a la calle, de caminar y de sentir el viento en el rostro, las caras de las personas con las que me cruzo, los perritos con los que nos paramos, las pequeñas conversaciones con sus dueños, y como poco a poco el verano llega a su fin.

domingo, 18 de agosto de 2013

LAS FOTOGRAFIAS



Hace tiempo que quería hablar de este tema y hoy han surgido en el patio comentarios respecto a tenerlas, quitarlas, cada uno piensa de una forma, todas valen.

En mi vida ha habido dos grandes cambios respecto a las fotografías.

Cuando tuve mi propia casa, puse las fotografías que más me gustaban de mi niñez, sola, con mis padres, con mi padre, las de mi boda. Y en un mueble, aparte, las de mis abuelos, bisabuelos, junto con la familia de mi marido, entonces. Era como una misma familia, la que empezábamos...

Cuando venía alguien a casa siempre decía: cuanto te gustan las fotos!!!

Así es, luego nació mi hijo, y ya imaginaros, fotos del niño, casi diarias, algunas las colocaba, las iba cambiando, otras siempre han estado y están en su habitación, desde el momento que las revelamos, antes era un proceso más largo y caro.

Luego se fueron llenando albunes de fotos, viajes, vacaciones, fiestas familiares, días de colegio, un momento, una ropa, una mirada, cualquier cosa me motivaba a hacer una fotografía. Y muchas de ellas, fueron colocadas en nuestras sucesivas casas.

Luego nació la niña, lo mismo, pero menos, los hijos primeros se llevan cosas que los demás no lo hacen...pero también, muchas, muchísimas.

Fueron llenando rincones, casas de los abuelos, la casa que compramos en un bello lugar y restauramos. Y seguimos viendo a través de las fotografías, la vida, los niños creciendo, los abuelos haciéndose mayores, los amigos, todo.

Las fotografías son instantes de vida.

Hay un antes y un después en esa época de fotografías, en las que no se veían mis deformaciones, tenía las manos, preciosas, los dedos largos, y cuando miraba una fotografía pensaba: aquí aún no se me habían deformado, las manos, las rodillas, aquí no me dolía, aquí aún podía viajar, aquí aún caminaba varias horas para ver un museo o un lago. Y me iba haciendo daño e iba dejando de hacerme fotos.

Y luego llegó el divorcio. Y entonces, quité las fotografías en las que estábamos como la familia feliz que yo creí durante muchos años que eramos. Dejé las de los niños, pero las que estábamos nosotros, desaparecieron. Fueron a unas cajas, son de mis hijos, ellos decidirán si las ponen o las guardan o las miran. Al principio me dolía y mucho mirarlas, luego el dolor dejo paso a la decepción y nunca más las he vuelto a ver. En casa de mis padres, les pedí que las quitaran y en la casa del pueblo, a la que tan unido se siente mi hijo, allí están las fotos de abuelos, bisabuelos, las de los dos, porque son la familia de mis hijos, se han hecho copias para si un día mi hija quiere tenerlas.

No sé si me enteráis, pero es como el final de algo, fue el fin de la familia como la conocíamos, y no podían seguir esas fotografiás acompañándonos.

Luego conocí a Antonio, al cual no le gusta salir en las fotos, aunque le gustan hacerlas, y no tenemos ninguna juntos, solo tenemos una en nuestra habitación, un lugar íntimo, solo nuestro.

Luego ha habido otra situación que ha marcado mi relación con las fotografías. El fallecimiento de mi padre y venir a vivir a su casa. Mi madre lloraba y yo no podía mirar las fotos, así que también duermen en una caja, algún día puede que alguna vuelva a salir, pero por ahora no puedo mirarlas, sin sentir que mis ojos se llenan de lagrimas.

Ahora los chicos con las cámaras digitales, ya no “toco” ninguna foto. Se guardan en carpetas en el ordenador...

En casa, en Zaragoza, solo en la habitación de mi hija, hay fotografías, ella eligió las que le gustan y ha hecho un collage, no le he dicho nada ha puesto las que ha querido, en ninguna esta su padre, si lo hubiera hecho tampoco le hubiera dicho nada, es su espacio, su decisión, su elección.

No obstante hay muchas tardes de verano que me voy a leer a su cuarto cuando ella no esta, es más fresco y trato de que mi mirada no vaya a ese espacio donde hay tanta alegría en cada instantánea.

Esa es mi relación con las fotografías, un antes y un después marcado por la Vida.

Mi hija me dice que un día me traerá montones de cajas que hay en La Almunia, de fotografías, sin ordenar, será difícil hacerlo, pero si las trae las ordenaré y se las guardaré para ellos, para que algún día sus hijos conozcan momentos y lugares en los que hemos sido tremendamente felices y desgraciados, como la Vida misma.

jueves, 8 de agosto de 2013

UNA BUENA PERSONA




Hace un rato estaba hablando con una persona que la vida a vapuleado por todos los lados...y la Justicia le ha dado “la puntilla”.

La mala praxis de un carísimo abogado lo ha llevado casi a la ruina, todo por el coraje y la rabia de una ex mujer vengativa y mala.

Algunos pensareis que son muchos y muy malos adjetivos, pues me quedo corta, conociendo como conozco a esta persona.

Ha intentado razonar, darle a ella, más de lo que le pertenecía por Ley, pero ella quería más.

Y muchas veces los que imparten Justicia, se han “equivocado” pensando que la mujer era la parte débil, la que salia perjudicada y directamente han sentenciado al hombre sin pararse a pensar que en todos los casos no es así.

Esta persona me decía al final de la conversación que le gustaría que ese primer abogado que lo ha llevado a la ruina económica, y le ha generado, disgustos, problemas familiares, angustias, nervios, noches sin dormir, y miedo, sigue con miedo de que le quiten lo que le queda, la casa en la que vive, que es “solo” suya, pero la amenaza de un embargo planea sobre ella.
 
Como os digo me decía que le gustaría encontrarse en una situación que ese abogado dependiera de él, es un sueño, porque no ocurrirá, pero que le encantaría que lo necesitara...

Y yo le he dicho que no pasaría nada, que lo ayudaría como hace siempre con todos, aún a costa de lo que sea, siempre es él el último, con ese abogado pasaría igual, porque él a diferencia del susodicho profesional, es una buena persona, que por mucho que la Vida le ha dado, no devuelve los golpes, por lo tanto seguiría siendo lo que es, una persona con un buen corazón, de las mejores personas que he conocido.

UNA BUENA PERSONA.

viernes, 19 de julio de 2013

LA DESESPERACION...

 

Esta es la palabra que lleva a muchas personas a cometer actos que nunca pensaría que fuera capaz de hacer, no es que lo este justificando es que cuando ves el proceso desde dentro, desde el origen, las cosas cambian, y te preguntas, ¿Que puede hacer ahora este hombre?

Los abogados, son tremendamente corporativos. Y nunca reconocerán que uno de los suyos, ha cometido un error, y por culpa de ese error, tiene que pagar un hombre inocente, eso, señores abogados se llama INJUSTICIA.

En una pequeña ciudad donde todos se conocen, donde abogados, jueces y procuradores, toman café y vermú en buena compañía, pongo en duda que ejerzan libremente el ejercicio de la JUSTICIA.

Cuando tienes que pedir JUSTICIA GRATUITA, te la niegan, para no iniciar un proceso contra uno de los suyos...dicen que es INSOSTENIBLE...

Cuando el abogado que te ha sido designado le dices que si te representará pagando le su minuta, te dice que contra un compañero...no.

¿Que te queda por hacer?

Solo tienes DESESPERACION.

Si pudieras explicarle al JUEZ, pero en este País, los jueces son intocables, de no ser que seas un banquero, político, corrupto, sigo?

El Decano del propio colegio de Abogados reconoció un error en la forma del proceso, pero lo dijo, pero no lo firmó, ni lo hará.

¿QUE CLASE DE JUSTICIA ES ESTA? ¿QUE TIENE QUE HACER UN HOMBRE DESESPERADO?

jueves, 4 de julio de 2013

LA DEPENDENCIA O LA MUERTE



"La gente tiene más temor a la muerte que al dolor. Es extraño que ellos teman a la muerte. La vida duele mucho más que la muerte. Cuando la muerte llega, el dolor termina."
JIM MORRISON

Ayer puse esta frase en el muro y todos los comentarios que tuvo fueron a no temer la partida, como dijo Maryté, si no al sufrimiento, que también, si no sobre todo a la dependencia.

Esta tarde hemos hablado las dos y lo hemos comentado, experiencias de nuestros padres, mi abuela, amigas que les ha pasado con sus padres también, parejas que les sorprende la dependencia, sin tener “la edad”...tantos y tantos casos como personas somos.

Mi abuela paterna tenía más de 90 años cuando falleció, toda su vida había sido muy independiente y le tenia pánico a la dependencia, solo le pedía a Dios, era muy creyente, que no la dejara pasar por eso, se lo concedió, vivió unos pocos días en el hospital y se fue sin sufrir, sin depender.

Mis hijos lloraban al abuelo paterno cuando se fue, y yo para no ya consolarlos, si no porque estaba completamente convencida de ello, les decía que él no hubiera querido vivir así, como fueron sus últimos meses, estoy completamente convencida que el día que íbamos los dos solos en la ambulancia, yo cogiéndole la mano y él sin poder moverse y sin poder hablar, con sus ojos, me decía que no quería...si hubiera podido elegir, hubiera cerrado los ojos, y se abría ido.

Mi madre llora a mi padre, yo añoro a mi padre, pero él se fue mucho antes de que nos dejara físicamente....ya no estaba, no tenia recuerdos, era una sombra de lo que había sido...así duele menos, quiero creer que duele menos, aunque el dolor sea infinito.

Una amiga me decía no hace mucho que su padre falleció de repente, y fue muy doloroso, estaba muy bien, y el dolor fue terrible, pero luego vio la agonía de años de su madre, y decía que “mejor” la muerte de su padre que la de su madre.

Es un tema del que no hablamos, es tan seguro como que estamos vivos, pero lo esquivamos, como si no fuera con nosotros...

Ahora cada vez hay más gente que prepara sus funerales, como los quieren. Los cuentan, los escriben, dicen donde quieren estar, como quieren que sea. Y no precisamente gente mayor.

No nos enseñan a morir, sin entrar en temas religiosos ya que puede herir a personas con creencias muy respetables, recuerdo con enorme cariño y a la persona más convencida de que había una Vida más allá de la muerte, tenía más de 80 años y añoraba tanto a su marido que se confesaba casi todos los días, porque decía que quería irse, porque sabia que él, su amado la estaría esperando, y que solo quería estar con él. Pero a la vez tenía cargo de conciencia de desear la muerte. Nunca me dio tristeza su partida, la sentí por lo que significaba para mi pero sé que ella si tuvo conciencia, fue feliz en el último instante de su Vida.

El tema de la eutanasia, tan debatido, el testamento vital, la libertad a morir cuando uno quiera y como quiera, sería un derecho solo a ejercer por el que lo esta sufriendo. Solo a él le corresponde decir me quiero ir YA.

Hay una clínica en Suiza, leí un reportaje, en el que la gente va a hacer su último viaje, solos, con su familia, en la intimidad, con todo el respeto que se merece, pero solo unos pocos pueden pagarlo.

Muchos otros tienen que recurrir a los Tribunales, que les niegan el derecho a irse con dignidad ya que no pueden vivir con ella.

Morir solo en una fría habitación de Hospital...terrible. Me desperté en la madrugada, sobresaltada, y 10 minutos después recibí una llamada del hospital, no me dijeron nada más que fuera...mi padre ya había partido, quiero creer, que él se acordó de mi en el último momento.


Depender, la dependencia, nos causa tanto miedo...

Hablo con mucha gente que vive con dolor, y el dolor, de no ser que afecte tanto como para producirte una gran depresión no te quita las ganas de vivir, siempre encuentras un motivo, algo para seguir.

Pero la dependencia es otra cosa. Cuando sientes que no puedes ir al baño...que no puedes vestirte, que no puedes caminar, que si no te preparan la comida, no comes...y tu cabeza esta bien, es tu cuerpo quién no responde...y no vas a mejorar si no a empeorar, pienso que la Ley tendría que acoger el deseo de no seguir.

Y como todo, respetar a quién por creencias no quiera irse con “ayuda”, si no esperar a lo que su Dios haya dispuesto para él, pero no obligar a los demás a seguir con su terrible existencia.

Una muestra de amor, la más grande que puede tener una pareja es que ayude a su amor a partir...con un gran dolor pero con la serenidad suficiente como para acabar con su sufrimiento.

Pero se arriesga a tener cárcel a que lo llamen asesino, cuando ha sido la persona menos egoísta, ha ayudado a partir a su amor, quedándose solo pero sabiendo que le ha demostrado a su pareja cuanto la quería, tanto tanto como para que no sufriera más.

Hemos visto gente que pide durante años a los Tribunales que desconecten las máquinas que tienen con vida a sus seres queridos, cuanto dolor y cuanta coherencia hay en esas peticiones.

Pero tenia que ser todo más íntimo, menos expuesto, estar en tu casa, con quién tu decidas, dormirte y no despertar, se acabó, el viaje ha terminado.

Esto no es una apologia de nada es un pensamiento de una persona que le tiene pavor a la dependencia y la siente a días en su propio cuerpo. Y sabe que va a más, y si un día esta sola y no tiene ni manos ni brazos que la ayuden? Y tampoco quiere hipotecar la vida de su familia...

Todo es tremendamente respetable, pero creo que ha quedado claro que preferimos irnos sin sufrir que quedarnos y ser una sombra de lo que fuimos...

Anoche precisamente vimos una película que habla de la muerte, de una forma diferente, es curioso, el día que puse esta frase, por la noche vimos la película. Acabas por perder el miedo a morir, tienes más miedo a perder a tus seres queridos. Eso es la Vida.
 

PREMONICIÓN(Sinopsis)

A los ocho años, Nathan tuvo una experiencia cercana a la muerte intentando salvar a una niña, pero, una vez declarado muerto, inexplicablemente volvió a la vida. Veinte años después, Nathan es un brillante abogado en Nueva York, herido tras un doloroso divorcio, que se refugia en su trabajo, lejos de su ex mujer Claire y la hija de ambos. Es en ese momento cuando el misterioso doctor Kay entra en su vida, afirmando que puede prever cuándo las personas van a morir y ayudarlas a poner sus vidas en orden antes de que sea demasiado tarde. Con los pilares de su vida desmoronados por la revelación de Kay, Nathan descubre el motivo de su vuelta a la vida.Dirigida y coescrita por el francés Guilles Bourdos, "Premonición (Afterwards)" está basada en la novela "Y después...", de Guillaume Musso. Protagonizan la película John Malkovich como el doctor Kay, Romain Duris como Nathan y Evangeline Lilly como su ex esposa Claire






También os pongo unas frases de Cortázar, muy alegóricas a la Vida y a la Muerte.


"Más allá de los cincuenta años empezamos a morirnos poco a poco en otras muertes. Los grandes magos, los chamanes de la juventud parten sucesivamente. A veces ya no pensábamos tanto en ellos, se habían quedado atrás en la historia; other voices, other rooms nos reclamaban. De alguna manera estaban siempre allí, pero como los cuadros que ya no se miran como al principio, los poemas que sólo perfuma...n vagamente la memoria.
Entonces -cada cual tendrá sus sombras queridas, sus grandes intercesores- llega el día en que el primero de ellos invade horriblemente los diarios y la radio. Tal vez tardaremos en darnos cuenta de que también nuestra muerte ha empezado ese día; yo sí lo supe la noche en que en mitad de una cena alguien aludió indiferente a una noticia de la televisión, en Milly-la-Forêt acababa de morir Jean Cocteau, un pedazo de mí también caía muerto sobre los manteles, entre las frases convencionales.
Los otros han ido siguiendo, siempre del mismo modo, Louis Armstrong, Pablo Picasso, Stravinski, Duke Ellington, y anoche, mientras yo tosía en un hospital de La Habana, anoche en una voz de amigo que me traía hasta la cama el rumor del mundo de afuera, Charles Chaplin. Saldré de este hospital. Saldré curado, eso es seguro, pero por sexta vez un poco menos vivo".

De "Un tal Lucas", Julio Cortázar.


sábado, 29 de junio de 2013

LAS MALAS INTERPRETACIONES

 

Hace unos meses me ocurrió algo por decirlo suavemente, desagradable. Acababa de dar entrada en mi face a unas personas, familia, que dicen que es peligroso...pero bueno...personas que no me conocen, que no han querido conocerme pero que no obstante por la influencia de otras personas que tampoco me conocen opinan y se creen algo de mi, opinión completamente equivocada.

Escribí un comentario, sobre unas personas que entraban en mi muro, sin decir nada, copiaban, pero les pedía amistad y no me la daban...solo querían saber de mi pero que yo no supiera nada de ellas, personas que pertenecen a otra época de mi vida, a gente que se quedó en el camino, por su elección, no por la mía, porque mis sentimientos hacia ellos siempre fueron sinceros, y que en su día me hizo daño su comportamiento, pero una vez superado, escribí la entrada en el blog.

Pues me sorprendió que esta gente (familia) que vuelvo a decir no me conoce, se diera por ofendida, me pusieran verde, llamaran a otros familiares, montaran en cólera, yo fui insultada y no escuchada, traté de decirles que ellos no son el ombligo del mundo, que mi vida, afortunadamente no gira alrededor de ellos porque si así hubiese sido, mal me hubiera ido, porque no he recibido NADA de ellos, ni llamadas, ni apoyo, solo críticas y dimes y diretes, algo que no soporto.

Repito una y otra vez que me gusta decir las cosas claras, que si me haces algo, te lo voy a decir, no emplearé insultos ni mentiras, no es mi estilo.

Nada, no quisieron escucharme, he sido juzgada y condenada al olvido, antes de que me bloquearan, hablé con las dos personas en cuestión y les dije por activa y por pasiva que yo tenia una vida antes de conocerlas a ellas, que lo que yo digo no tiene que ser para ellas, que ellas son una anécdota muy pequeña en mi vida, no las conozco, no sé nada de ellas, ni ellas de mí, no ha habido tiempo, no se han dado las circunstancias, por mucho que incluso, pedí perdón por si las había ofendido, cosa que no había hecho, pero por el bien “familiar” lo hice, no sirvió de nada.

Me han bloqueado, me ignoran, y sé que me critican con otras personas. ¿Sé puede ser más malo?

Lo primero es mentira y lo segundo las malas sois vosotras, por malpensadas y tan cerradas de cabeza como de corazón.

Lo que siento es que con vuestro comportamiento una tercera persona esta sufriendo...porque lo que es a mi, poco mal podéis hacerme, cuando no siento nada por vosotras, solo podía haber sido algo bonito, pero que no fue...y nunca lo será, si algún día se produce un encuentro, cosa que dudo, será tirante, desagradable, al menos por mi parte.

Soy la persona que he sido ofendida, y a la que no han pedido disculpas.

Ahora el silencio y los malos entendidos, que no soporto se apoderan de las relaciones, por otro lado inexistentes.
 
Todo el mundo tiene derecho a explicarse, los demás están en el derecho de no creer en tus explicaciones, pero que no digan que son mentira, porque no pienso tolerarlo lo combatiré, delante de quien sea y con quien sea, es la verdad, y verdad solo hay una, aunque ellas crean a otras personas que como he dicho ni me conocen ni jamás me conocerán.

Cuando estas cosas suceden pienso en lo corta que es la Vida, y a veces, muchas, dura, y las zancadillas que muchas personas se dedican a poner en la vida de los demás. Con lo fácil que es vivir y dejar vivir.

Nunca deseo nada malo a nadie, pero si se sintieran como nos sentimos muchos, lo que menos tendrían ganas seria de reñir.

La Vida, hay que vivila lo mejor que podamos, y si la gente que tienes te la hace difícil, déjalos.

Durante unos meses mi salud se ha resentido y es que me pasó factura el estado de nervios que me produjeron estas personas, ahora estoy más tranquila, más sosegada, a ellos no les importo porque si no no me abrían hecho daño gratuitamente, no obstante mi posición siempre es la de hablar pero no volvere a dejarme insultar, eso jamás.

Si alguna lo lee, ya sabe lo que tiene que hacer, saben donde estoy y vuelvo a decir que no he mentido en nada y que hay mucho más que no saben y lo que saben no es la verdad.



 

miércoles, 26 de junio de 2013

LLEGA EL VERANO



Cuando las personas no tenemos trabajo, nos da igual el lunes que el domingo, y el otoño que el verano...las estaciones igual que los días de la semana no tienen el mismo significado que cuando uno lleva el ritmo del trabajo, y me refiero en personas en edad de tener trabajo.

Mi ritmo lo marca ahora el curso universitario de mi hija, y ayer terminó, así que han “empezado” mis vacaciones...se acabaron los madrugones, aunque no me levanto, la oigo, que se ducha, que almuerza, que se va, los horarios “raros” de comer, hoy a la 1 mañana no vuelvo hasta las 3.

Ha pasado el curso universitario que para mi tiene un especial significado, porque ha sido un año con una enfermedad de mi hija unida a la mía, muy difícil de llevar, y no obstante, cuando a podido a asistido a clase y cuando su dolor le impedía salir de la cama, los compañeros le han traído los apuntes, y gracias a Internet, ha hecho trabajos, y los justificantes del médico cuando no ha podido ir a clase también han jugado un papel importante en este año.

Año pasado, ahora llega el verano, aunque climatologicamente no esta presente, ella ya tiene sus vacaciones preparadas, y sus clases de repaso porque evidentemente en Septiembre le esperan materias, pocas, para lo que pensamos que le quedaría cuando empezó el curso estando ingresada en el Hospital.

No podemos olvidarnos, porque todos los días la medicación y los dolores están presentes en nuestra vida, pero ahora ya sin la presión de las clases espero y deseo que recupere, si no, peso, que han sido muchos kilos, si fuerza, para seguir con su lucha diaria.

Desde los 14 años ha salido de casa, fuera, pero este año, tenia programadas unas vacaciones a Portugal y sentí mucho miedo, me da miedo que salga y se ponga mal, estando lejos de casa, es algo que creo que es normal, pero no se lo digo, no puedo ni debo dejar que mi miedo anule su vida, al contrario, la animo a que salga pero que lleve sus horarios, sus controles, su medicación, sé que es difícil, y también sé que tiene que aprender en su propio cuerpo a no seguir los ritmos y pagarlo, pero no se lo puedo evitar.

Así que como nosotros no salimos de vacaciones por diversos motivos, pasaremos el verano en la ciudad, relajaremos los horarios, pasearemos, estaremos más ratos en esa terraza cerca de casa que nos gusta y trataré de leer más que en estos meses pasados que mi cabeza no podía retener mucha lectura.

Eso me gusta, veo los libros pendientes y me imagino tardes calurosas, si llegan, con el ventilador del techo encendido y esperando que baje el calor, leyendo, trasladándome a otros sitios, con otros sentimientos, que son los mismos, todos hablan de la vida.

Albarracín nos espera, creo que este verano la casa seguirá esperándonos, quizá nos escapemos unos pocos, muy pocos días y disfrutaremos de ella y del lugar.

Después del verano, llegará a este Mundo, la nieta de Antonio, la cual esperamos con ansiedad.

La Vida se abre a la Vida, y eso es maravilloso.

Los vecinos casi no quedan...se van a los pueblos por lo tanto los ruidos que nos acompañan también han cesado, no se oye a casi nadie, es lo que tiene el Verano.

Si vuelvo la vista atrás no añoro nada, excepto las vacaciones de niña en la playa, con mis padres, mi madre leyendo a la sombra de la sombrilla y yo bañándome con mi padre, y luego él con la paciencia que siempre lo acompañó, jugando conmigo en la arena, haciéndome castillos, que bien los hacia!!!!!
El verano también me deja el gusto amargo de pensar en el final de la Vida de mi padre, pronto se cumplirán dos años que no esta. Ayer cuando volvíamos a casa le dije a Antonio que me parece mentira que ya hayan pasado casi dos años, sin verlo, sin besarlo, sin abrazarlo, sin ver su sonrisa, sin oír su cálida voz...tengo miedo a que se me “olvide” su cara, y sobre todo recuerdo, sus ojos, el último día que lo vi consciente...recuerdo su agonía corta pero angustiosa para quien lo queríamos tanto.

Luego me dí cuenta que no podía decirle eso a Antonio, yo he sido afortunada, he tenido a mi padre más de 50 años a mi lado, pero él perdió a su madre cuando tenia 8 años, e imaginarme su dolor es algo que no puedo hacer, ningún niño debería pasar ese dolor.

Pero he empezado hablando del verano, he pasado por la alegría, la enfermedad, la vida, la muerte, igual, exactamente igual que la Vida.

Os deseo un buen verano y a los que me leéis desde el otro lado, un buen invierno, mientras seguiremos en el patio.